Un día para hablar de las razas

El problema de nuestra sociedad es que, aunque las razas humanas no existan, existe el racismo

Detalle del mastín que ocupa un primer plano en el cuadro “Las Meninas” o La familia de Felipe IV, de Velázquez (1656), Museo del Prado
Detalle del mastín que ocupa un primer plano en el cuadro “Las Meninas” o La familia de Felipe IV, de Velázquez (1656), Museo del Prado

Hace ahora un siglo, el 12 de octubre se celebraba por decreto ley de Alfonso XIII de fecha 15 de junio de 1918- el Día de la Raza, queriendo que esa celebración sirviese para unir más a España e Iberoamérica. Algunos de mis recuerdos infantiles contienen también esa etiqueta, de la que fue fiesta oficial en España con tal nombre entre 1940 y 1958. En algunos países americanos todavía llaman así a esa conmemoración, mientras que en otros prefieren decir Día del Descubrimiento, del Encuentro de Dos Mundos o Día del Respeto a la Diversidad Cultural, por poner algunos ejemplos. El nombre primitivo quería hacer referencia a una raza, linaje o cultura hispanoamericana que se supone había surgido con el encuentro entre los pueblos indígenas y los colonizadores. Sirva todo ello de preámbulo para compartir algunos detalles sobre el concepto de raza.

La aplicación de esa idea a los seres humanos nace en Europa en el siglo XVI y se consolida a través de varios pensadores, concretándose en cuatro prototipos basados en rasgos fenotípicos como el color de la piel: blanca, negra, amarilla y cobriza, a los que se asignaban diferentes aptitudes y actitudes que de hecho establecían jerarquías.

Esa noción hoy no puede ser aceptada porque no tiene la importancia antropológica que antes se le atribuía, porque los caracteres que se concedían a cada supuesta raza no son inmutables y porque está claro que no existen razas superiores. Para concluir, no olvidemos que en los años cuarenta del pasado siglo la doctrina del nazismo afirmaba que el mestizaje, la mezcla de razas, era un proceso de degeneración para las razas superiores. Hoy sabemos que desde un punto de vista científico y genético las razas no existen, y las diferencias que pueden encontrarse entre distintos grupos humanos pertenecen al ámbito histórico y cultural. El problema de nuestra sociedad es que, aunque las razas humanas no existan, existe el racismo.

El concepto de raza, por otra parte, es importante en ganadería, veterinaria y zootecnia. Según el Diccionario de la lengua española (DLE), raza es la «casta o calidad del origen o linaje», y también cada uno de los grupos en que se subdividen algunas especies biológicas y cuyos caracteres diferenciales se transmiten por herencia. Según la primera de las acepciones, entendemos la expresión «de casta le viene al galgo el ser rabilargo», que se refiere a la realidad (que hoy entendemos en clave genética) de la herencia de caracteres.

Cada raza de perros tiene alguna cualidad por la cual se fueron seleccionando a lo largo de los años sus progenitores; en función de esas cualidades se le utiliza como perro de caza, guardián de rebaños, perro de compañía y demás. El pedigrí del animal nos puede decir los ocho apellidos (por lo menos) que definen su casta. Lo mismo sucede a la hora de precisar linaje a los caballos de pura sangre, los gatos siameses o de angora, las ovejas churras o merinas, las rubias gallegas y los cerdos ibéricos o los porcos celtas. En los animales domésticos hay razas. Son fruto de lo que han querido seleccionar los seres humanos a lo largo de siglos. Pero el Homo sapiens no tiene razas. Ni falta que hace.

 Ipse dixit

Jamás he cantado las rancias tradiciones de la raza, ni he puesto mis versos al servicio de esos violentos entusiasmos regionales que andan ahora tan en boga

León Felipe (1888-1968)

Esto quiere, esto manda Dios, que el hombre ame al hombre por el mismo hecho de ser hombre; que no atienda a su raza ni a su condición, sino a la humanidad y a Dios

Juan Luis Vives (1492-1540)

Son esta raza y este país y esta vida los que me han producido -dijo-, tengo que expresarme como soy

James Joyce (1882-1941)

Solo somos una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella promedio. Pero podemos entender el universo. Eso nos hace muy especiales

Stephen Hawking (1942-2018)

Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda, / espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!

Rubén Darío (1876-1916)

La raza humana, a la cual pertenecen tantos de mis lectores

Gilbert K. Chesterton (1874-1936)

 actividades

1 En la página http://feagas.com puedes encontrar información sobre las razas de ganado que se crían en España. Haz una exposición con las fotografías de aquellas que hayas visto alguna vez, e indica la característica más destacada de cada una de esas razas.

2 De todas las formas que se utilizan para celebrar en Iberoamérica el día 12 de octubre, ¿qué denominación prefieres? Indica razones a favor y en contra de esa conmemoración.

3 Hay numerosos refranes que se refieren a la herencia de caracteres. Indica entre los siguientes los que creas tienen ese significado:

«De padres gatos, hijos michinos»

«Perro ladrador, poco mordedor»

«Hijo de gata ratones mata»

«Quien nace lechón muere cochino»

«El hijo del asno, dos veces rebuzna al día»

«El hijo de la cabra ha de ser cabrito»

4 Existen cualidades vinculadas a una raza. Por ejemplo, entre los perros el galgo es corredor. Indica alguna cualidad del mastín, el rottweiler, el pastor alemán, el podenco, el pekinés.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Un día para hablar de las razas