Husmeando el metano de Marte

La sonda Trace Gas Orbiter (TGO) logra alcanzar su órbita definitiva y comienza a enviar espectaculares imágenes del planeta rojo

La primera foto del TGO desde su órbita de trabajo
La primera foto del TGO desde su órbita de trabajo

Marte es el planeta más visitado por las sondas terrestres, pero también el que acumula más misiones fracasadas. La razón es que, aunque resulta fácil llegar hasta allí (es el segundo planeta más próximo al nuestro, después de Venus), su atmósfera plantea todas las dificultades imaginables. Por una parte, la capa de gases que rodea el planeta es demasiado tenue como para frenar rápidamente una nave que llega del espacio y le permita después posarse suavemente con un paracaídas sin la ayuda de cohetes. Pero al mismo tiempo la atmósfera es demasiado densa como para que las naves la atraviesen sin un escudo protector que las proteja del rozamiento. Por eso las sondas que llegan a Marte deben ir equipadas con un gran número de dispositivos que les permitan afrontar estas condiciones: escudos antitérmicos, cohetes retropropulsores, paracaídas, etcétera, lo que incrementa las posibilidades de que algo salga mal.

Así ocurrió en el 2016 con el aterrizador Schiaparelli, un pequeño ingenio fruto de la colaboración entre Rusia y Europa que viajaba junto al orbitador TGO y que debía poner a prueba las técnicas de aterrizaje del futuro vehículo de exploración ExoMars, cuyo lanzamiento está previsto para el 2020. Como tantas otras sondas antes que ella, Schiaparelli acabó estampándose contra el suelo marciano. Pero después de un año de complicadas maniobras, su compañera, la sonda TGO, por fin ha logrado asentarse en su órbita de trabajo, a 400 kilómetros de altura del planeta Marte. Desde esa posición privilegiada, su cámara acaba de enviar una espectaculares imágenes del borde del cráter Korolev, próximo al polo norte.

El nombre de TGO responde a las iniciales de Trace Gas Orbiter, es decir, se trata de un orbitador capaz de detectar trazas (cantidades minúsculas) de gases en la atmósfera marciana. Su objetivo principal es averiguar cómo y dónde se producen algunos de los gases menos abundantes, y en especial el metano, que en la Tierra está asociado a la actividad de diversos microorganismos. Con esta información, y las espléndidas fotos de su cámara, las agencias espaciales de Europa y Rusia deberían poder escoger el lugar más interesante para que aterrice el rover ExoMars.

UN AÑO PARA ORBITAR

La razón por la que TGO ha tardado tanto tiempo en colocarse en su órbita de trabajo estriba en la técnica utilizada. En lugar de depender de potentes motores y grandes cantidades de combustible, lo que habría hecho el proyecto mucho más caro y complejo, la sonda ha recurrido a numerosas pasadas a través de la atmósfera de Marte para reducir su velocidad gracias a la fricción con los gases. De este modo, solo ha necesitado una pequeña cantidad de combustible para hacer las correcciones necesarias y alcanzar una órbita prácticamente circular. Actualmente tarda dos horas en dar una vuelta alrededor de Marte, lo que le permite escrutar desde una distancia constante los maravillosos paisajes de este planeta, tan próximo como inaccesible.

Actividades

El problema del huevo

Hoy vamos a recuperar un problema clásico de educación científica que se les ha planteado a muchos profesores que preparan su visita en la Casa de las Ciencias. Supón que tienes que diseñar un procedimiento para que un huevo que se encuentra en lo alto del edificio llegue al suelo sano y salvo sin intervención humana. ¿Se te ocurre alguna solución? ¿Dirías que es simple o compleja? ¿Cuánto costaría llevarla a cabo? ¿Tienen tus compañeros de clase una mejor? Recordad que para dar el problema por resuelto no basta con imaginar una solución, sino que debéis llevarla a cabo con éxito.

Un viaje complicado

Teniendo en cuenta que la Tierra completa una vuelta alrededor del Sol en 365 días y que Marte lo hace en 687, calcula cuánto tiempo tardarán los dos planetas en volver a encontrarse en el punto de máxima aproximación. ¿Qué implicaciones tiene esto para los futuros viajes de astronautas entre ambos planetas? Teniendo en cuenta que una nave espacial tarda unos seis meses en hacer el trayecto cuando los dos planetas están más cerca, ¿cuánto tiempo pasaría entre que un astronauta sale hacia Marte y regresa de nuevo a la Tierra?

Grandes discursos

La tecnología actual no nos permite llevar astronautas a Marte y traerlos de vuelta con unas mínimas garantías de seguridad. Sin embargo, los últimos presidentes de EEUU han hecho del viaje tripulado a Marte uno de los ejes de sus políticas de exploración del espacio. Haz una lista de los presidentes de este país en los últimos 15 años y busca noticias sobre sus discursos en los que se cite el viaje tripulado a Marte. ¿Crees que alguno lo dijo en serio o se trataba de simples actos de propaganda? ¿Se podría aplicar lo mismo a algún proyecto en nuestro planeta que te afecte de forma directa?

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