Las maravillas eléctricas

Por el medio ambiente y por la sostenibilidad necesitamos una buena autogestión del consumo energético

«Benjamin Franklin Drawing Electricity from the Sky» (1816). Recreación del experimento de la cometa por el pintor estadounidense Benjamin West. Philadelphia Museum of Art
«Benjamin Franklin Drawing Electricity from the Sky» (1816). Recreación del experimento de la cometa por el pintor estadounidense Benjamin West. Philadelphia Museum of Art

mediados del siglo XVIII se debatía la cuestión de si los rayos producidos en el cielo durante una tormenta eran de naturaleza eléctrica. Uno de los que estaban interesados en el tema era Benjamin Franklin, y su actuación más famosa es la recreada en la ilustración. Parece ser que en 1752 llevó a cabo su célebre experimento de la cometa. En un día tormentoso, hizo volar una que había construido con un pañuelo de seda y que tenía el armazón terminado en una punta metálica afilada, y la ató con un cordel, a cuyo extremo inferior anudó una llave de hierro. Cuando el cordel se humedeció por la lluvia comenzó a ver saltar chispas entre la llave y su mano, y dedujo que las nubes habían descargado a la cometa su «fuego eléctrico». Luego comprobó que la llave había adquirido electricidad, y concluyó que las nubes estaban cargadas eléctricamente y que los rayos y relámpagos eran en realidad fenómenos eléctricos. Ha de hacerse constar que Franklin tuvo mucha suerte de haber sobrevivido a esa experiencia. Otros que intentaron repetirla fallecieron en el intento. La historia de la electricidad está plagada de curiosas anécdotas.

En el comienzo de esa historia suele citarse a Tales, un filósofo materialista que vivió 600 años antes de nuestra era en la polis griega de Mileto. A él se atribuye el haber descubierto que al frotar una pieza de ámbar con lana o piel se podía llegar no solo a atraer pequeños objetos, sino incluso a la producción de una chispa. Como la palabra ámbar en griego se decía elektron, a partir del siglo XVII comenzó a llamarse electricidad a ese fenómeno y a la parte de la física que lo estudia. Las primeras investigaciones sistemáticas fueron realizadas en el siglo XVIII por Galvani, Volta, Coulomb y el mencionado Franklin, y luego continuadas por otros como Michael Faraday, gracias a cuyas aportaciones la electricidad pasó de ser una curiosidad científica a convertirse en poderosa tecnología. Él fue el primero en sacar electricidad de los imanes. Faraday fue el creador de un aparato capaz de generar corriente eléctrica que llegó a presentar ante el Gobierno británico. Es obligado contar aquí la anécdota según la cual el entonces primer ministro, sir Robert Peel, fundador del Partido Conservador, le preguntó cuál sería la utilidad de aquel artilugio recién inventado, a lo que, según cuentan, Faraday respondió: «No lo sé, pero apuesto a que su Gobierno algún día cobrará impuestos por ello».

Correspondería a Maxwell dar explicación teórica a aquellos descubrimientos con sus importantes ecuaciones del electromagnetismo y a partir de finales del XIX comenzaron a florecer todo tipo de aplicaciones prácticas de la electricidad, de la mano de grandes inventores e ingenieros, como Nikola Tesla, Thomas Alva Edison y tantos otros. Se aplica la electricidad al alumbrado, a diferentes procesos industriales, a medios de transporte y de comunicaciones, y aparecen los primeros electrodomésticos. Luego vendrán los ordenadores. Una gran revolución está en marcha. Por conjunción de las posibilidades de comunicación de Internet y las energías renovables, la inteligencia artificial, los automatismos y la robótica, a finales del siglo XX hemos visto nacer la llamada tercera revolución industrial. En nuestros días la dependencia de aparatos que funcionan gracias a la electricidad es absoluta. Tanto en nuestros hogares como en cualquier servicio público, desde las escuelas a los hospitales. Todo ello ha llevado a unas demandas cada vez mayores de energía, con las conocidas consecuencias ambientales, y a la incesante búsqueda de nuevas fuentes de electricidad, de sistemas de almacenamiento y de optimización del transporte. Pero no es solo un tema de investigación, sino también de educación: hay que educar la idea de que la buena gestión del consumo contribuye a conservar el medio ambiente y a la sostenibilidad de la sociedad actual, llena de maravillas eléctricas.

PALABRAS CON HISTORIA 

Cada metal tiene un poder, que es diferente para cada uno, de poner el fluido eléctrico en movimiento

Alessandro Volta (1745-1827)

Los grandes músicos son grandes, estén tocando con un saxo, con una guitarra eléctrica o con un xilófono

Chris Stapleton (1978-)

Es la hora de los coches eléctricos, de hecho, el momento es crítico

Carlos Ghosn (1954-)

Condenar la televisión sería tan ridículo como excomulgar la corriente eléctrica o la teoría de la gravedad

Federico Fellini (1920-)

Uno puede estar a favor de la globalización y en contra de su rumbo actual, lo mismo que se puede estar a favor de la electricidad y contra la silla eléctrica

Fernando Savater (1947-)

Las ideas se encienden unas con otras como las chispas eléctricas

Johann Jakob Engel (1741-1802)

ACTIVIDADES

1. Consulta la página de la Escuela de energía de la Fundación Gas Natural Fenosa (goo.gl/85fJme). Pon a prueba tus hábitos de consumo, indicando cuáles de las siguientes medidas son adecuadas para usar bien la electricidad:

  • Tapar los radiadores
  • Cerrar las persianas de noche
  • Esperar a que un guiso se enfríe antes de ponerlo en la nevera
  • Utilizar bombillas led
  • Ventilar las habitaciones media hora por la mañana temprano.

2. Haz un inventario de todos los objetos que funcionen con algún tipo de electricidad en tu casa. ¿Cuántos están conectados al suministro eléctrico? ¿Cuántos funcionan con pilas o baterías?

3. La Sociedad Gallega de Electricidad fue el germen de Fenosa (Fuerzas Eléctricas del Noroeste, S. A.), la empresa que hace un siglo llevó a cabo la tarea de electrificación de Galicia. Señala, a tu juicio, los diez hitos más importantes. En la siguiente dirección abreviada puedes descargar la historia de su evolución en la primera mitad del siglo XX: goo.gl/q9nVVQ

4. La aplicación industrial del gas en Galicia data de 1853, que fue cuando el Ayuntamiento coruñés formalizó el contrato para realizar con ese combustible el alumbrado público de la ciudad. Señala, a tu juicio, los tres hechos más importantes de la historia del gas en Galicia. Aquí puedes descargar el relato completo: goo.gl/zz4ujN

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