El extraño alfabeto de las lenguas eslavas

Carlos Ocampo

LA VOZ DE LA ESCUELA

Ucrania está de actualidad y las imágenes de la prensa y la televisión nos han traído unos símbolos poco usuales

19 feb 2014 . Actualizado a las 12:49 h.

Lleva el periódico un tiempo hablando casi a diario de Ucrania. Desde principios de noviembre, en que una muchedumbre de ciudadanos se concentraron en una grandiosa plaza de Kiev para protestar porque su presidente decidió no firmar un tratado que acercaría al país a la Unión Europea, la plaza y algunos edificios administrativos están ocupados día y noche por una manifestación permanente. ¿Y cómo se entiende toda esta gente? Pues en ucraniano, diríamos, pero no sería del todo cierto.

Ucrania es, si exceptuamos Rusia y la dividida Turquía, el país más extenso de Europa. Lo parte de norte a sur el río Dniéper en una zona occidental, fronteriza de Bielorrusia, Polonia, Eslovaquia, Hungría, Rumanía y Moldavia, donde se habla ucraniano; y en otra oriental, que limita con Rusia y el mar Negro, donde se habla también ruso. Ukraina significa ?zona fronteriza?. Así, de los 48 millones y pico de habitantes, hablan ucraniano algunos más de 32 millones, aunque la lengua también tiene presencia minoritaria en otros países. Una cuestión que no tendría más importancia, sin embargo, si no fuera porque a las diferencias lingüísticas acompañan otras desavenencias políticas.

Ucraniano y ruso forman, con el bielorruso, la rama oriental de la familia de lenguas eslavas. Esta es una familia caracterizada en general por su homogeneidad, más acentuada si cabe en esta rama.