Códigos secretos, cámaras de ojo de pez y permiso para ir al baño: así se blinda la cabina de mando de un avión

Josu García COLPISA

INTERNACIONAL

Smit Machchhar, piloto del avión de la compañía Flydubai que resultó herido tras ser atacado por el primer oficial.
Smit Machchhar, piloto del avión de la compañía Flydubai que resultó herido tras ser atacado por el primer oficial. REUTERS

El incidente de ayer en el vuelo que iba a Israel obligará a revisar unos protocolos que ya son muy estrictos desde el 11-S y el suicidio del copiloto de Germanwings en el 2015

01 oct 2026 . Actualizado a las 09:14 h.

Los atentados de las Torres Gemelas en septiembre del 2001 y el suicidio del copiloto del vuelo 9525 de Germanwings, que se llevó por delante a otras 149 personas en el 2015, obligaron a redefinir el protocolo de seguridad de las cabinas de mando de los aviones en todo el mundo. Aquellas dos tragedias lo cambiaron todo.

Sin embargo, el sector del transporte aéreo está en constante adaptación y el incidente vivido hoy a bordo de un avión que se dirigía a Israel provocará, a buen seguro, que se revisen las medidas de seguridad. Los expertos tienen que analizar ahora si estas estrictas limitaciones han funcionado y han evitado una masacre o si todavía hay lagunas que pueden ser explotadas para hacer daño.

Hay que recordar que la pesadilla vivida ayer en el Boeing 737MAX de Flydubai aún no está del todo clara. Todo apunta a que el copiloto apuñaló al comandante en un intento de estrellar el avión. El acceso a la cabina de un tripulante, ayudado por un pasajero, habría abortado este plan terrorista.

Pero ¿cómo son y cómo funcionan las puertas que limitan la entrada a la cabina de un avión? ¿Cuándo, cómo y por qué se puede entrar a un espacio tan delicado? Antes del 11-S, el 'cockpit' era un lugar con un nivel de protección más bien escaso. No era extraño que la puerta estuviera abierta en algunos momentos del vuelo para facilitar la comunicación entre la tripulación y los pilotos. Tampoco era nada excepcional que se permitiera el paso a algún familiar, niño o pasajero conocido. «Era muy frecuente», recuerda un piloto ya jubilado. La puerta de algunos modelos de aparatos se podía entonces echar abajo con una fuerte patada.

El secuestro de las aeronaves que se estrellaron contra las Torres Gemelas y el Pentágono, así como la que cayó en Pensilvania tras el motín de los pasajeros, introdujo grandes modificaciones. Para empezar, la puerta se reforzó para hacerla mucho más robusta. Hoy en día es prácticamente imposible derribarla a golpes, incluso resiste al empleo de objetos contundentes que puedan encontrarse en el interior de la aeronave, como se explicará más adelante.

Procedimiento normal

¿Quién puede entrar a la cabina? ¿Y qué procedimiento se sigue? En principio, solo pueden acceder los dos pilotos y el sobrecargo (responsable de los auxiliares de vuelo). Pero para que esta última persona pueda entrar, debe marcar un código de seguridad en una consola situada en la parte delantera del avión. Se produce entonces un aviso en cabina. Como medida de protección extra, los pilotos disponen de una cámara específica dotada de un gran angular (ojo de pez) que les aporta una visión total del exterior para saber quién está llamando. El comandante y su segundo pueden proceder entonces a desbloquear la puerta.

Este código es secreto y se cambia muy a menudo. La mayoría de las aerolíneas lo hacen a diario. El comandante se lo hace saber a la sobrecargo antes de iniciarse la jornada, en el briefing previo al embarque. El responsable de los auxiliares de vuelo debe memorizarlo de manera inmediata. Otra de las normas es que no se puede apuntar en ningún sitio. Los pilotos podrían impedir su acceso si intuyen que algo extraño está sucediendo. Por ejemplo, si observan que el sobrecargo está siendo amenazado.

En caso de emergencia

¿Qué pasa si hay una emergencia? En el supuesto de que los pilotos se hayan dormido o desmayado o se encuentren enfermos (o quizás como lo que ha sucedido hoy en el vuelo a Israel, que se produjo una gravísima pelea en el interior), si no hay respuesta a la llamada desde el exterior, el sobrecargo puede introducir otro código especial reservado para estas situaciones. Esta combinación de números no abre de manera inmediata la cabina, sino que se activa un retardo de unos 30 segundos. Durante este tiempo, suena una potente alarma en el interior del cockpit. Si nadie responde, la puerta se desbloquea durante unos instantes.

Pero puede suceder otro escenario: el piloto o el copiloto tienen la posibilidad de denegar el acceso de manera manual aun cuando el sobrecargo utilice el código de desbloqueo para emergencias. La decisión de abrir está siempre en manos de las personas que están dentro de la cabina.

Este sistema se introdujo en el 2001 y ya funcionaba en eñ 2015. ¿Qué pasó aquel año que supuso un punto de inflexión? El 24 de marzo, el copiloto Andreas Lubitz se quedó a solas en la cabina de un Airbus 320 de Germanwings que había partido de Barcelona con rumbo a Düsseldorf. Este joven decidió suicidarse estrellando el aparato contra los Alpes franceses. El piloto, que había ido al baño, intentó entrar, pero Lubitz hizo todo lo posible para bloquear el acceso. En su desesperación, el comandante llegó a sacar un hacha antiincendios y trató sin éxito de derribar la puerta. Fue imposible. Lubitz logró su propósito y causó otros 149 muertos.

¿Cómo se aborda ahora esta problemática? Desde entonces, siempre que uno de los dos pilotos se ausenta de la cabina, otro miembro de la tripulación (normalmente el sobrecargo) debe acudir para relevarle y ocupar su puesto (aunque no sepa manejar los mandos). El protocolo establece que nadie se puede quedar solo en cabina. Igual que piloto y copiloto nunca pueden comer el mismo menú para evitar una intoxicación.

Ahora queda por conocer cómo se abordó la situación en el vuelo FZ1073 de Flydubai. Si el sobrecargo pudo introducir el código y entrar junto con otro pasajero porque el copiloto estaba ocupado apuñalando al comandante y no pudo denegar el acceso, o si fue el propio comandante el que desbloqueó la puerta en un intento de pedir ayuda. En cualquier caso, parece que un viajero con conocimientos de aviación pudo ponerse a los mandos del Boeing 737 Max y llevar el avión a puerto seguro.