Rusia vuelve a atacar a varios kilómetros del territorio de la OTAN: dos muertos en una planta de ArcelorMittal y dos ex primeros ministros cerca de un tren bombardeado

Redacción AGENCIAS

INTERNACIONAL

Un vecino caminando por la zona ucraniana de Chermihiv
Un vecino caminando por la zona ucraniana de Chermihiv ZUMA vía Europa Press | EUROPAPRESS

El tren en el que viajaba Boris Johnson tuvo que ser evacuado tras el ataque de un dron ruso a un convoy ucraniano el domingo

14 sep 2026 . Actualizado a las 20:56 h.

Los ataques de Moscú se acercan cada vez más la Europa occidental. El fin de semana dejó, entre otros, un bombardeo a un tren que estuvo a punto de alcanzar a los ex primeros ministros de Reino Unido Boris Johnson y de Suecia Carl Bildt, que viajaban junto a otros diplomáticos europeos en un convoy inmediatamente anterior al atacado este domingo por un dron ruso en suelo ucraniano, a dos kilómetros de la frontera con Polonia. En esa misma estación, la de Yahodyn en el oeste de Ucrania, también estaba David Petraeus, exdirector de la CIA y general retirado del Ejército de Estados Unidos.

Además, dos personas murieron y otras dos resultaron heridas el sábado en un ataque con misiles balísticos contra la planta de ArcelorMittal en Kryvyi Rih (Ucrania), el segundo de este tipo que sufren las instalaciones desde agosto, según informó este lunes la empresa. El ataque afectó al complejo dedicado a la producción de hierro. Aunque los equipos especializados evalúan el alcance de los daños y las labores necesarias para reanudar las operaciones, la compañía indicó en un comunicado que es «prematuro» dar una estimación fiable sobre la duración de las reparaciones. A mediados de agosto, otro ataque con misiles contra la planta de la siderúrgica en este país —que desde el 2022 hace frente a la invasión rusa— se cobró la vida de dos personas. La producción primaria de acero está detenida mientras se llevan a cabo las labores de reparación, aunque el resto de las instalaciones de la fábrica se encuentran inactivas o funcionando al mínimo de su capacidad, según precisó el grupo.

ArcelorMittal señaló que su «prioridad» es apoyar a las familias de las víctimas y asistir a los empleados afectados. Los fallecidos en esta última acción eran contratistas, mientras que los dos heridos, ingresados en hospitales locales, forman parte de la plantilla de la empresa. 

La OTAN volvió a ver este fin de semana cómo la guerra de Ucrania estuvo a punto de adentrarse en territorio de uno de sus aliados. Un dron lanzado por Moscú impactó en la locomotora de un tren ucraniano de pasajeros que cubría el trayecto Kiev-Varsovia y que en ese momento se encontraba a la altura de Volinia, a escasos dos kilómetros de la frontera polaca. No hubo heridos (la tripulación pudo evacuar el convoy a tiempo), pero el incidente hizo saltar las alarmas en Polonia, donde otros dos aparatos aéreos no tripulados tipo Geran-5 cayeron a uno y a cinco kilómetros de su límite territorial con la exrepública soviética. La sucesión de ataques rusos cerca de territorio polaco llevó a su primer ministro, Donald Tusk, a ordenar un aumento de la seguridad en el país, que comparte más de 500 kilómetros de frontera con Ucrania. «Tenemos que ser conscientes de que, a partir de hoy, procederemos de una manera muy reforzada, porque lo que sabemos y lo que esperamos es que las próximas semanas y meses sean un periodo de acción intensificada por Moscú», planteó el mandatario, que calificó lo ocurrido en las últimas horas con los drones rusos de «escalada».

Johnson y Bildt regresaban de una conferencia de seguridad celebrada en Kiev cuando sobre las 5 horas del domingo el exdirigente británico fue despertado por sus escoltas para que se preparara para una evacuación, informa la prensa británica. El tren posterior fue atacado en Volin, concretamente su locomotora, aunque no hay información sobre daños personales. Poco después Johnson fue informado de que no se habían detectado más drones y de que podían continuar su viaje en tren.

No es la primera vez que Rusia trata de paralizar pasos fronterizos de países europeos con Ucrania. Ya lo intentó, por ejemplo, en Moldavia. Tusk explicó por ello que esas zonas limítrofes funcionarán bajo condiciones especiales en los próximos meses pues, además de la seguridad de quienes los cruzan, se pretende evitar asimismo que vehículos cargados de combustible -un objetivo especialmente sensible ahora que se acerca el invierno- sean blanco de ataques. El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, aprovechó los incidentes cerca de Polonia para señalar que la amenaza del Kremlin no tiene límites y reclamar a los aliados europeos que tomen medidas. «Los bárbaros rusos están a vuestras puertas, queridos socios. Actuad ahora: lanzad todo el peso de vuestras sanciones contra el agresivo régimen de Putin. Haced que Moscú sienta las consecuencias de su terror», pidió. Su homólogo estonio, Margus Tsahkna, coincidió con él: «Los ataques se están volviendo más intensos y acercándose cada vez más a la OTAN y a la UE. Nuestra respuesta debe intensificarse también».

Por si fuera poco, el Ejército polaco localizó en el mar Báltico un dron militar ruso, según reveló en X el ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz. El hallazgo se produce apenas un día después de que el primer ministro polaco, Donald Tusk, denunciase la escalada rusa tras un ataque registrado a solo dos kilómetros de la frontera polaca. En este sentido, el ministro de Exteriores de Polonia, Rados?aw Sikorski, lanzó una clara advertencia: «Si Rusia nos atacara y decidiéramos usar todo nuestro potencial militar, creo que la derrotaríamos bastante rápido. Tenemos una ventaja abrumadora sobre Rusia en el aire. General, por favor corrígeme si me equivoco, pero se trata de unos dos mil quinientos aviones. ¿Sin la participación de EE.UU.? Incluso sin EE.UU., esa ventaja es abrumadora».