Imputan por homicidio a los sospechosos del crimen del músico mexicano Jonathan Meléndez y su familia

Emiliano Vizcaíno Arroyo
Emiliano Vizcaíno CIUDAD DE MÉXICO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

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Imagen de la policía de México SECRETARÍA DE SEGURIDAD DE MÉXIC | EUROPAPRESS

La jueza investiga a un ciudadano de doble nacionalidad, Diego Sebastián N., y a su chófer, Gerardo N.

11 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Mientras salen a la luz nuevos detalles sobre el escalofriante homicidio de Jonathan Meléndez, su familia y su empleada Aleyda Romero —ocurrido la semana pasada a las afueras de Ciudad de México—, una jueza penal acusó oficialmente a los dos presuntos responsables del crimen. El ciudadano de doble nacionalidad Diego Sebastián N. y su chófer, Gerardo N., fueron imputados por los delitos de homicidio calificado de dos o más personas, con agravantes de premeditación y alevosía, así como por interrupción violenta del embarazo, al haber asesinado a la esposa de Meléndez, Ana Paula, que estaba en su cuarto mes de gestación. A Diego Sebastián N., de origen argentino, se le atribuye el delito de crueldad contra seres sintientes, por haber acabado con la vida del perro de la familia.

A ambos se les impuso prisión preventiva, dado que el juzgado considera alto el riesgo de fuga. Permanecerán recluidos en el penal de Barrientos, ubicado en el municipio de Tlalnepantla y conocido por ser una de las cárceles con las condiciones más duras del país. Se fijaron cuatro meses adicionales para cerrar las investigaciones complementarias, por lo que el juicio no comenzará hasta el 2027. Según el Código Penal mexicano, las penas por estos crímenes pueden superar los ochenta años de prisión.

La Fiscalía General del Estado de México dio a conocer los avances de la investigación y elaboró una cronología más detallada del crimen. El motivo que las autoridades atribuyen a la matanza es que Diego Sebastián buscaba robarle a su socio comercial una «caja fría» de bitcoins, dispositivo que da acceso a criptomonedas equivalentes a millones de dólares.

Soborno a los policías

El aparato es similar a una memoria USB y almacena las claves privadas de acceso a los activos. Según el periódico Milenio, el implicado halló el dispositivo y, antes de ser detenido, transfirió los activos digitales a su esposa, quien estaba fuera del país; posteriormente, intentó sobornar con las mismas criptomonedas a los policías que lo arrestaron.

Ambos sospechosos amenazaron además a los guardias de seguridad del edificio para que no avisaran a las autoridades de su presencia en el lugar. Diego Sebastián señaló a la Fiscalía que desmontó el arma del crimen y la arrojó por un barranco junto con el silenciador. Después, ambos se dirigieron con tranquilidad al sur de Ciudad de México, con la intención de cenar tacos. Se estima que los asesinatos ocurrieron entre las 5.30 y las 7.40 horas de la tarde del 1 de septiembre. No fue hasta pasada la medianoche cuando las autoridades de Atizapán de Zaragoza informaron que habían hallado los cuatro cadáveres en el apartamento, así como al menor que sobrevivió al ataque.