De la Espriella ordena la deportación de Colombia de todos los migrantes irregulares
INTERNACIONAL
Esta medida afecta a 2,8 millones de venezolanos, y 193.000 son menores
25 ago 2026 . Actualizado a las 23:53 h.El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó a Migración Colombia y a la Policía de Barranquilla poner en marcha esta semana diversas operaciones para identificar a migrantes en situación irregular y a extranjeros que estén cometiendo delitos, para los que anunció una deportación inmediata. «No voy a aceptar a inmigrantes ilegales de donde sea que vengan que estén cometiendo delitos en Colombia. Se van y los deportamos», expresó el mandatario en un consejo de seguridad televisado. En dicha intervención, De la Espriella explicó que los operativos deberán dirigirse «primero» a los extranjeros que estén cometiendo delitos, pero también afectarán quienes no tengan regularizada su situación en el país.
El presidente, que lleva menos de tres semanas en el cargo, ha tenido que gestionar una crisis por el terremoto del que ayer se conocieron nuevos datos que elevan a 331 los muertos, a 4.439 los heridos y a 240 los desaparecidos. De hecho, el lunes visitó la región del Chocó, una de las más pobres, y donde la catástrofe ha complicado aún más la vida a una población que, para empezar, no podrá abrir escuelas este curso.
De la Espriella se ha dado prisa en poner en marcha una de las promesas de su campaña de reducir la criminalidad: «Primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos», justificó. La amenaza de deportaciones masivas afecta a los 2,8 millones de venezolanos que viven en Colombia, quienes suponen casi el 90 % del total de inmigrantes del país. De ellos, 848.000 están en situación irregular, según datos oficiales de Migración Colombia, y de esos, 193.000 son niños, niñas y adolescentes.
Este anuncio forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por De la Espriella, que busca unificar el trato del Estado frente a las organizaciones criminales y apuesta por considerar terroristas a todos los grupos armados ilegales, independientemente de su denominación. Una de las primeras medidas que adoptó De la Espriella es la activación en Barranquilla, sede de su Gobierno, de un sistema de recompensas y redadas, además de ejecutar esta misma semana traslados carcelarios para evitar que las prisiones sean utilizadas como centros de operaciones de los jefes de las bandas. Así, el presidente ordenó el traslado a la capital, Bogotá, de veinte presos vinculados a grupos criminales que cumplen condena en distintas cárceles de Barranquilla. El mandatario detalló que diez de ellos se encontraban retenidos en comisarías de policía de la zona y los otros diez en penales. Precisó, además, que «los traslados se están realizando bajo rigurosas, máximas y extremas medidas de seguridad, con apoyo de la Fuerza Pública, para evitar fugas, rescates o atentados». Entre estos reclusos se encuentran integrantes de bandas como Los Costeños y Los Pepes. No es la primera vez que se hace: con el fin de aliviar el hacinamiento y garantizar la seguridad del personal, las autoridades ya trasladaron a 403 reclusos a principios de agosto. El objetivo es desarticular las redes de las bandas en las cárceles.
Por otra parte, De la Espriella anunció ayer que ofrecerá protección a la excandidata de la formación de izquierdas Pacto Histórico, Naylea Barros, víctima de un tiroteo el lunes en Santa Marta.
Nulidad del proceso electoral
El Consejo de Estado admitió una demanda de nulidad contra el proceso electoral en el que fue elegido De la Espriella como presidente. No obstante, la máxima instancia rechazó la petición de suspensión cautelar del nombramiento del mandatario por considerar que no están acreditados los elementos necesarios para adoptar dicha medida.