Trump enfada a Corea del Sur al reducir su colaboración militar para acercarse a Kim Jong-un

Emiliano Vizcaíno Arroyo
Emiliano Vizcaíno CIUDAD DE MÉXICO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

El presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca.
El presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca. Samuel Corum / POOL | EFE

«Estos ejercicios son costosos y, en gran parte, los paga Estados Unidos (¡como de costumbre!)», ha afirmado el líder norteamericano

18 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Basándome en mi muy buena relación con Kim Jong-un, no estoy satisfecho con el hecho de que Estados Unidos realice ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur». Con estas declaraciones, Trump empieza a otorgar privilegios a un Gobierno históricamente hostil y con un programa nuclear en constante desarrollo, en perjuicio de un socio regional cercano. En una represalia vinculada con la guerra en Irán, el presidente aludió de forma nada sutil a la negativa surcoreana de unirse al esfuerzo de desnuclearización del régimen de los ayatolás.

A pocas horas de dar inicio al ejercicio anual conjunto más grande del mundo, llamado Ulchi Freedom Shield y realizado desde 1976, el mandatario reconoció que ya era demasiado tarde para cancelarlo. No obstante, ordenó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, «reducir sustancialmente» la participación estadounidense. Esta maniobra tiene como objetivo poner a prueba estrategias defensivas ante un eventual ataque norcoreano.

«Estos ejercicios son costosos y, en gran parte, los paga Estados Unidos (¡como de costumbre!)», indicó el jefe de Estado. El evento reúne a más de 18 000 soldados surcoreanos durante 11 días y, a pesar de la intención de repliegue, oficiales del gobierno de Corea del Sur afirmaron que las maniobras se están llevando a cabo sin modificaciones. En la conferencia de prensa de la semana pasada previa al inicio del ejercicio, autoridades militares de ambas naciones subrayaron la creciente amenaza del país vecino y pusieron especial atención en el envío de tropas norcoreanas para apoyar a Rusia en su guerra contra Ucrania.

La publicación de Trump coincide con informaciones que señalan que las fuerzas armadas estadounidenses enfrentan escasez en la cadena de suministro como misiles balísticos de largo alcance y sistemas de defensa aérea, mientras la cabeza del Departamento de Defensa exige al Congreso una ampliación del presupuesto armamentístico.

El presidente estadounidense sostuvo que, durante su tiempo como inquilino de la Casa Blanca, el régimen encabezado por Kim Jong-un «no ha representado una amenaza y ha mostrado respeto». Por ello, asegura que no hay necesidad de exhibir agresión, ya que envía una «señal inapropiada». Sin embargo, apenas en marzo de este año, Kim Jong-un afirmó que Corea del Norte continúa en la búsqueda de consolidarse como potencia nuclear y que «libraría una lucha enérgica contra las fuerzas hostiles contrarias».