Doce peregrinos polacos mueren al volcar su autobús en una autopista de Hungría
INTERNACIONAL
Las investigaciones iniciales apuntan a que el conductor se quedó dormido, lo que provocó el accidente y causó además once heridos graves
16 ago 2026 . Actualizado a las 21:19 h.En plena ola de viajes vacacionales, al menos doce personas han muerto este domingo al volcar un autobús polaco en una autopista en Hungría, cerca de Mezokeresztes. Hay, además, once heridos graves, algunos en una situación crítica. Según la policía local, el accidente se produjo después de la medianoche cuando, al parecer, el conductor se quedó dormido. El vehículo, en el que viajaban 57 peregrinos que regresaban de una visita al santuario de Medugorje, en el sur de Bosnia Herzegovina, descarriló y volcó sobre la cuneta de la autopista M3. Varios equipos de emergencias y policiales se trasladaron de inmediato a la zona. Los primeros bomberos que llegaron al escenario del suceso ayudaron a varios viajeros a salir por las ventanas. El servicio de ambulancias informó de que 47 personas fueron hospitalizadas en las ciudades de Miskolc, Debrecen y Nyíregyháza, la mayoría con heridas leves.
El conductor que guiaba en ese momento el autobús permanece detenido a la espera de que avance la investigación y de las decisiones que adopte el juez encargado del caso. Según la prensa local, algunos de los viajeros quedaron aplastados bajo el autobús, de más de 20 toneladas de peso. La autopista M3 estuvo cerrada al tráfico hasta que concluyeron las labores de rescate.
Algunos pasajeros quedaron aplastados bajo el vehículo, de más de 20 toneladas de peso
Las imágenes tomadas en el lugar del siniestro muestran un autobús rojo tumbado de lado en una cuneta junto a la autopista, con las ventanas destrozadas y las pertenencias y maletas de los ocupantes esparcidas por el exterior. Los peregrinos regresaban a Polonia tras una visita a Medugorje. Es un destino popular de verano para los católicos polacos. En el 2022, doce personas murieron y treinta resultaron heridas cuando otro autobús con viajeros polacos que habían visitado ese santuario se estrelló en Croacia. Dos años antes, 20 peregrinos polacos fallecieron en un siniestro similar en Hungría. El Gobierno de Varsovia anunció el envío de un avión de evacuación médica a Budapest, según confirmó el primer ministro polaco, Donald Tusk. «A bordo irán representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores y personal médico para que todos los heridos reciban la asistencia médica y consular necesaria», señaló.
Es el accidente más grave registrado en Hungría desde la catástrofe de Siófork, en 2003, cuando un tren arrolló un autobús de turistas alemanes en un paso a nivel. Entonces hubo 33 muertos.
Control del descanso de los conductores
El primer ministro húngaro, Péter Magyar, expresó sus condolencias a las familias de la víctimas del accidente. El presidente polaco, Karol Nawrocki, declaró en X: «He recibido con profundo pesar la trágica noticia del accidente de autobús polaco en Hungría, en el que han fallecido tantos de nuestros compatriotas». Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, informó a través de la misma red social que el servicio consular estaba «operativo» y que se había establecido el «contacto con las autoridades húngaras».
El trágico suceso provocó la reacción del Ejecutivo polaco en materia de seguridad vial. El ministro de Infraestructuras, Dariusz Klimczak, anunció inspecciones de carretera mucho más rigurosas para verificar los tiempos de descanso al volante. Por su parte, la empresa de transportes afectada aseguró en el medio Business Insider Polska que el autobús estaba al cargo de «dos conductores experimentados».