Colombia comienza a enterrar sus muertos y organiza colectas para salir adelante

La Voz AGENCIAS

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Rescatistas sacan un cuerpo de un edificio derruido en el Valle del Cauca, en Colombia, tras el seísmo.
Rescatistas sacan un cuerpo de un edificio derruido en el Valle del Cauca, en Colombia, tras el seísmo. Martin Steven Angel / Zuma Press | EUROPAPRESS

De la Espriella agradece la ayuda enviada por el primer ministro de Israel

16 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El terremoto que sacudió el centro y suroeste de Colombia, con epicentro en San José del Palmar (el departamento del Chocó, el más pobre del país), deja un panorama desolador en el país andino. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres contabilizaba ayer al menos 285 personas fallecidas, 379 desaparecidas, casi 4.000 heridos y más de 12.000 viviendas destruidas. Entre las zonas más golpeadas destaca la ciudad de Pereira, donde se llevaron a cabo complejas maniobras de rescate como la de Daniela Largo, una mujer de 32 años que estuvo atrapada 36 horas bajo los escombros, pero terminó falleciendo ayer en el hospital, donde sufrió varias complicaciones. Deja un hijo de doce años.

Ante la magnitud de la crisis, la respuesta internacional no se ha hecho esperar, incluyendo el despliegue de rescatistas y ayuda humanitaria desde Israel, gesto que el presidente colombiano Abelardo de la Espriella agradeció directamente al primer ministro Benjamín Netanyahu. Además, en el extremo oriental de Venezuela, en el estado Sucre, a cientos de kilómetros de la delimitación fronteriza, varias familias viven sumidas en la zozobra y la falta de noticias sobre sus seres queridos. Sin canales oficiales de asistencia ni recursos, los allegados han tenido que volcarse en las redes sociales y la solidaridad comunitaria para afrontar las secuelas del desastre.

Miriam Mosquera, de 67 años, entre los restos de su casa en Buenaventura
Miriam Mosquera, de 67 años, entre los restos de su casa en Buenaventura EVER ANDRES MERCADO | REUTERS

Repatriar cuerpos

Oriannis Rodríguez, originario del pueblo pesquero de Arapo, tuvo que recurrir a una colecta pública en redes para reunir el adelanto de mil dólares necesario para repatriar el cuerpo de su prima, Petra María Gómez. La mujer, una dirigente comunitaria emigrada a Cartagena, falleció de un paro cardíaco tras el susto del temblor mientras se recuperaba de una operación.

La agencia Efe informa de que en la zona rural de El Pilar Nieves Malavé intenta desesperadamente contactar a sus dos hijos de 9 y 11 años residentes en Pereira. Recibió un único mensaje confirmando que estaban a salvo, pero los fallos en la red de telefonía y los cortes eléctricos de hasta seis horas diarias en su localidad le impiden saber más de sus hijos. El terremoto es el más fuerte sufrido por Colombia en este cuarto de siglo.