Nuevo frente en la guerra de Irán un mes después del anuncio de la tregua fallida

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

INTERNACIONAL

El presidente del Líbano, Joseph Aoun, junto a Donald Trump en el despacho oval
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, junto a Donald Trump en el despacho oval Evelyn Hockstein | REUTERS

Trump avisa que Estados Unidos ordenará nuevos ataques si los hutíes bloquean el mar Rojo y promete «todas las medidas necesarias» para proteger a sus buques

21 jul 2026 . Actualizado a las 21:48 h.

La guerra en Oriente Próximo se expande un mes después del anuncio de la tregua fallida. La advertencia de los rebeldes hutíes de Yemen de imponer un bloqueo inmediato contra los buques vinculados a Arabia Saudí en el mar Rojo está abriendo un nuevo frente. Esta maniobra busca asfixiar la gran alternativa al estrecho de Ormuz, la principal arteria del comercio mundial de petróleo, que ya se encuentra prácticamente bloqueada debido a las hostilidades entre Irán y Estados Unidos. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó este martes de que dos buques petroleros se incendiaron al intentar pasar por la zona. Además, el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido dio cuenta de otro incidente. La reacción de Washington no se ha hecho esperar. Durante una reunión en la Casa Blanca con su homólogo libanés, Joseph Aoun, el presidente Donald Trump prometió tomar «todas las medidas necesarias» para proteger sus buques. «Hasta ahora no ha sucedido. Podría suceder, pero nosotros nos encargaremos del asunto», aseguró el mandatario, recordando además que Estados Unidos ya ha bombardeado posiciones hutíes en el pasado.

Sin embargo, la realidad sobre el terreno representa el enfrentamiento directo más grave entre Arabia Saudí y los hutíes desde que iniciaron un proceso de acercamiento respaldado por la ONU en el 2022. En consecuencia, el Consejo de Ministros saudí condenó enérgicamente lo que calificó como «falsas alegaciones de la milicia terrorista» y acusó a los insurgentes de implicarse en el conflicto regional para desestabilizar la zona y romper la relativa calma que había reducido los ataques transfronterizos en los últimos años. Por su parte, el detonante de la furia hutí responde al endurecimiento de las restricciones aplicadas por el reino árabe en sus zonas de control. A esto se suman los recientes ataques aéreos que dañaron las pistas del aeropuerto de Saná, atribuidos a Riad, cuyo objetivo era impedir el aterrizaje de un avión de suministro iraní.

Así las cosas, el Ministerio de Exteriores de Kuwait convocó este martes al embajador iraní, Mohamed Tutunji, para entregarle una protesta tras el ataque perpetrado contra el petrolero kuwaití Kifan. El navío fue alcanzado mientras transitaba por las convulsas aguas del estrecho, dejando un saldo de varios tripulantes heridos. La ofensiva contra Kuwait se ha trasladado a su propio territorio, que acusa los daños. Las autoridades del país denunciaron que, por cuarto día consecutivo, las fuerzas iraníes atacaron con éxito varias de sus centrales eléctricas y plantas desalinizadoras, provocando graves incendios en sus instalaciones y poniendo en jaque el suministro de energía y agua de la nación.

El Pentágono pide más dinero

En las últimas horas, el Pentágono identificó oficialmente al sargento estadounidense Michael Emmanuel Swinton, de 30 años y originario de Carolina del Norte, como la víctima mortal de la última agresión con drones en los últimos días que ya se ha cobrado la vida de otros dos militares norteamericanos. Esta baja se produjo en una base militar de Irak. Mientras tanto, medios como The Washington Post recuerdan que se está acabando el dinero para la contienda: el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, comparecían el martes ante el Comité de Asignaciones del Senado para pedir fondos militares adicionales. En el otro bando, los iraníes pagan las consecuencias: los alquileres y los precios de la comida acusan una inflación del 134 % en comparación con el año pasado. Por si fuera poco, la moneda nacional alcanzó un mínimo histórico.