El desfile de París exhibe el rearme de Europa y escenifica el apoyo a Ucrania ante la agresión rusa
INTERNACIONAL
El jefe del Estado de Francia, Emmanuel Macron, encabezó este martes su último desfile militar del 14 de julio. Con una demostración castrense multitudinaria, Macron quiso transmitir dos mensajes como legado de sus dos mandatos. Por un lado, la «unidad europea», especialmente en el apoyo a Ucrania. Por el otro, la renovación de las Fuerzas Armadas francesas, que «ya están listas» para una guerra del siglo XXI.
El Elíseo le ha dado una dimensión especial al último desfile de la presidencia macronista, no solo por el número de soldados galos paseando por los Campos Elíseos —un millar más que el año pasado—, sino también por la presencia en las gradas de hasta 25 jefes de Estado o de Gobierno, la gran mayoría de ellos europeos. Entre los asistentes figuraron el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski; el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el canciller alemán, Friedrich Merz, o el primer ministro británico, Keir Starmer. Al estadounidense Donald Trump no lo invitaron.
Macron se rodeó de sus aliados de la Coalición de Voluntarios, el organismo informal impulsado a principios del año pasado para aportar garantías de seguridad a Ucrania y para que los europeos no quedaran descolgados de las negociaciones con Rusia.
Francia reunió en los Campos Elíseos a 500 soldados de 37 países, la gran mayoría de ellos europeos. Hubo 23 militares españoles, siendo esta una de las delegaciones extranjeras más numerosas. En total, unas 10.000 personas participaron en la parada castrense, en la que por primera vez participaron tropas ucranianas.