Trump detiene los bombardeos de Irán tras el anuncio de un acuerdo que Teherán niega

D. Alandete / Zigor Aldama WASHINGTON, MADRID / COLPISA

INTERNACIONAL

Dos ciudadanos de Teherán pasando ante una ilustración de los dos líderes supremos
Dos ciudadanos de Teherán pasando ante una ilustración de los dos líderes supremos ABEDIN TAHERKENAREH | EFE

El presidente había prometido continuar con los ataques e incluso amenazó con apoderarse del petróleo iraní

11 jun 2026 . Actualizado a las 22:14 h.

Es la fábula de Trump y el lobo. El presidente de Estados Unidos afirma que ha alcanzado un acuerdo con Irán para poner fin a la guerra que él mismo abrió con el país persa a finales del pasado mes de febrero, y Teherán lo desmiente. Este jueves volvió a suceder por enésima vez. Después de haber avanzado que volvería a atacar la república islámica, en Truth Social escribió que detenía los bombardeos planeados para la noche. «Dado que las conversaciones con Irán se han llevado al más alto nivel de su dirigencia y han sido aprobadas, yo, como Presidente de los Estados Unidos de América, he cancelado los ataques programados contra Irán esta noche. Las conversaciones y los puntos finales han sido aprobados, tanto en concepto como en detalle, por todas las partes involucradas, incluidos Estados Unidos, Israel, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Turquía, Pakistán, Baréin, Kuwait, Jordania, Egipto y otros. El bloqueo naval permanecerá en plena vigencia hasta que se finalice esta transacción; la fecha y el lugar de la firma se anunciarán próximamente», explicó. Posteriormente, en un encuentro con periodistas en la Casa Blanca, añadió que la rúbrica se podría llevar a cabo «este fin de semana en Europa».

Sería una excelente noticia para Oriente Medio y el mundo en su globalidad ?como se vio con la súbita bajada del precio del petróleo tras conocer el anuncio? si no fuese porque la agencia iraní Fars, citando fuentes gubernamentales de Teherán, desmintió lo afirmado por Trump. «Irán no ha aprobado ningún proyecto de acuerdo ni memorando inicial con Estados Unidos», publicó. La Guardia Revolucionaria se expresó en líneas similares. «Desde el inicio de la guerra, Trump ha realizado repetidamente declaraciones contradictorias e inexactas», dijo en un comunicado. Para dejarlo todo claro, la agencia semioficial iraní Tasnim sentenció: «Hasta que Irán no anuncie oficialmente ningún posible entendimiento o acuerdo, cualquier declaración de Trump sobre este asunto debe considerarse de la misma manera que sus afirmaciones y mensajes anteriores».

Por si fuese poca humillación, Israel también contradijo al inquilino de la Casa Blanca. Un alto funcionario hebreo declaró al Canal 12 de noticias que Tel Aviv no había sido informada de la finalización del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, a pesar de que Trump aseguraba que contaba con el beneplácito del gobierno de Benjamín Netanyahu.

CNN trató de arrojar algo de luz sobre el aparente malentendido señalando que Trump había anunciado el acuerdo después de que los mediadores pakistaníes le trasladasen el visto bueno de los ayatolás a su propuesta para cerrar un memorando de entendimiento. Citando una fuente cercana a las negociaciones, la cadena matizó que esos mediadores «han realizado avances significativos» y son «cautamente optimistas». En cualquier caso, la decisión de Trump revertía una dura amenaza que se sumaba a las lanzadas y materializadas en las dos noches anteriores. Porque el líder republicano había prometido nuevos y más duros ataques militares. Sobre todo, había planteado que Estados Unidos podría asumir el control de la industria petrolera y gasística iraní, en una escalada que, si acaba produciéndose tras el desmentido iraní, hace peligrar el alto el fuego alcanzado semanas atrás, que cada vez más se asemeja a papel mojado.

El control total

En un mensaje publicado previamente también en redes sociales, el presidente aseguró que Estados Unidos asumirá «el control total» de los hidrocarburos de la república islámica, incluida la estratégica terminal de la isla de Jark, por donde transita cerca del 90% de las exportaciones energéticas iraníes.

Trump llegó a comparar ese escenario con la situación de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro el pasado enero, sugiriendo que EE.UU. podría acabar gestionando de facto recursos energéticos considerados esenciales para la economía iraní. Pero, a diferencia de lo que sucede en Venezuela, Trump parece no tener en Irán aliados como Delcy Rodríguez, dispuestos a ceder en todo lo que exija Washington.

Las declaraciones de Trump se produjeron después de una segunda jornada consecutiva de ataques cruzados entre Washington y Teherán. Durante la madrugada del jueves, el Mando Central estadounidense lanzó una nueva oleada de bombardeos contra instalaciones militares iraníes, incluidos sistemas de vigilancia, comunicaciones y defensa aérea.

Irán respondió con lanzamientos de misiles hacia Baréin, Kuwait y Jordania, tres países que albergan instalaciones militares estadounidenses. Las autoridades jordanas aseguraron haber interceptado una veintena de proyectiles, mientras que Baréin informó de daños materiales y de una niña herida por restos de interceptaciones.