Trump se somete a su chequeo médico anual entre dudas sobre su estado de salud

Emiliano Vizcaíno Arroyo
Emiliano Vizcaíno CIUDAD DE MÉXICO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Donald Trump abandona la Casa Blanca para dirigirse al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed para someterse al chequeo anual
Donald Trump abandona la Casa Blanca para dirigirse al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed para someterse al chequeo anual WILL OLIVER | EFE

El mandatario, que en junio cumplirá 80 años, habla de resultados inmejorables, pero los detalles no se han divulgado

26 may 2026 . Actualizado a las 21:29 h.

 Donald Trump, que en junio cumplirá 80 años, se convirtió en enero del 2025 en el mandatario de mayor edad en asumir las riendas de la Casa Blanca. El republicano capitalizó la edad y el estado de salud de su antecesor, Joe Biden, quien concluyó su mandato con 82, aunque él terminará el suyo rondando los mismos años. Desde su regreso al despacho oval, Trump ha sido blanco de un sinfín de especulaciones sobre su salud, con reportes de fuentes cercanas que apuntan a un deterioro físico y mental en el último año.

Este martes, por tercera vez en trece meses, el mandatario acudió al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, en Maryland, para lo que su equipo calificó como «evaluaciones médicas y odontológicas anuales de rutina». En sus primeras declaraciones tras el chequeo, Trump indicó, como en ocasiones anteriores, que los resultados de todas las pruebas habían sido inmejorables. Sin embargo, los detalles no han sido divulgados, lo que ha alimentado aún más la especulación.

Para el presidente de EE.UU., el fondo es forma, y se empeña en demostrar que su condición física y mental es reflejo de la fortaleza de su Gobierno. En julio del 2025 se dio a conocer que el mandatario había sido diagnosticado de insuficiencia venosa crónica (IVC), una afección relativamente común a esa edad. Esta se manifiesta con hinchazón en las piernas y los tobillos. Asimismo, han aparecido moretones en ambas manos, que en varias ocasiones ha intentado disimular con maquillaje. El médico de la Casa Blanca Sean Barbabella sostuvo que estas marcas obedecen a una variedad de factores, entre ellos el consumo elevado de aspirina para hacer más líquida la sangre y el hecho de que Trump estrecha cientos de manos cada semana.

Además de los signos en manos y tobillos, también circularon imágenes de un sarpullido muy visible en el cuello, que Barbabella calificó como una erupción cutánea común, que ya estaba recibiendo tratamiento tópico.

Sobre los rumores de declive cognitivo, Trump ha alardeado de sus resultados en las pruebas de evaluación mental, sin perder oportunidad de compararse con Biden, especialmente en la evaluación cognitiva de Montreal, orientada a detectar indicios de demencia. Los médicos de la Casa Blanca aseguraron que obtuvo 30 aciertos de 30 en sus dos últimos exámenes. Pese a las versiones oficiales, sus críticos señalan la toma de ciertas decisiones en los últimos meses, declaraciones contradictorias en discursos públicos y su lenguaje corporal como evidencias del desgaste de sus capacidades mentales.