Air France y Airbus son condenadas por homicidio involuntario en el caso del vuelo AF447 en el 2009
INTERNACIONAL
La sentencia considera a las empresas responsables de la muerte de las 228 personas que viajaban a bordo del Airbus que enlazaba Río de Janeiro y París
21 may 2026 . Actualizado a las 22:03 h.El 1 de junio del 2009, el Airbus A330 de Air France que cubría la ruta entre Río de Janeiro y París con el identificativo AF447 desapareció en el océano Atlántico. Los equipos de rescate tardaron cinco días en dar con los primeros restos de la aeronave, y solo dos años después se encontró la parte principal del fuselaje y las dos cajas negras. Su análisis reveló que el aparato volaba a una altitud de 35.000 pies (10.700 metros) cuando, cerca de la zona de convergencia intertropical, se introdujo en una capa de nubes con hielo que, a la postre, selló la suerte del vuelo.
Las condiciones atmosféricas provocaron el fallo de las sondas Pitot, que ofrecen información clave para el vuelo. Sin datos de velocidad, el piloto automático se desconectó y el aparato entró en una pérdida prolongada de más de tres minutos que no fue corregida por una tripulación incapaz de identificar el problema. De noche y sin referencias visuales, los pilotos perdieron la noción del espacio hasta que fue demasiado tarde. El impacto contra el océano provocó la muerte de todo el pasaje y abrió un misterio que solo ahora parece resolverse por completo. Porque, tras la publicación del informe oficial sobre el accidente en el 2012, hace tres años un tribunal eximió tanto a la compañía aérea como al fabricante de cualquier responsabilidad.
Este jueves, sin embargo, después de un proceso judicial que se ha alargado ocho semanas, el Tribunal de Apelaciones de París consideró que ambas empresas son «las únicas y totalmente responsables» del suceso, razón por la que tendrán que abonar la multa máxima de 225.000 euros. Los allegados de los fallecidos consideran que es calderilla, y los abogados de la acusación subrayan que las compañías han mantenido una actitud «intolerable» y que se han dedicado a «decir tonterías e inventarse argumentos».
El informe oficial señaló que la tripulación no estaba entrenada en simuladores para hacer frente a una situación de este tipo y que la comunicación entre comandante y primer oficial fue deficiente. Por su parte, el avión entró en modo alternativo debido a los datos contradictorios que estaba recibiendo, dejando el control en manos de unos pilotos que no eran conscientes de lo que sucedía.
La Fiscalía acusó a Airbus de «subestimar la gravedad de los fallos de las sondas» Pitot y de «falta de información a las tripulaciones de las compañías aéreas», razón por la que «los pilotos no reaccionaron como debían». Por su parte, la aerolínea francesa de bandera no ofreció la capacitación que requería la tripulación, que «carecía de información sobre cómo detectar la congelación» de los sensores que causaron el accidente. Esos son los fundamentos que el tribunal acepta para condenar a ambas compañías.