El exjefe de la Policía de Filipinas buscado por el CPI huye del Senado tras días atrincherado

Redacción MADRID / EUROPA PRESS

INTERNACIONAL

Un manifestante sostiene una pancarta de Dela Rosa durante una protesta que exige su arresto
Un manifestante sostiene una pancarta de Dela Rosa durante una protesta que exige su arresto ROLEX DELA PENA | EFE

Dela Rosa se encuentra desaparecido; su escape se produjo de madrugada, tras registrarse disparos en la sede parlamentaria

14 may 2026 . Actualizado a las 20:15 h.

El senador y exjefe de la Policía de Filipinas Ronald Dela Rosa, contra el que pesa una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por la comisión de supuestos crímenes contra la humanidad, ha huido este jueves de la sede del Senado en la que se encontraba atrincherado desde hacía días para evitar ser detenido.

Así lo han confirmado algunos de sus socios y su mujer, Nancy Dela Rosa, que ha expresado su pesar por la situación vivida durante los últimos días en lo que se han registrado incluso disparos en el edificio.

El senador, considerado el cerebro de la guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte y uno de sus principales aliados, escapó sobre las 2.30 horas y, de momento, se encuentra en paradero desconocido, según informaciones del diario The Philippine Star.

La guerra contra el narcotráfico

Dela Rosa, conocido también como Bato, está acusado de haber cometido también crímenes de lesa humanidad entre julio del 2016 y abril del 2018, período en el que habrían muerto al menos 32 personas en el marco de los fuertes dispositivos policiales puestos en marcha en la política de la Administración Duterte.

La CPI ha hallado «motivos razonables para creer que Dela Rosa es presuntamente responsable penalmente como coautor indirecto (de conformidad con el artículo 25(3)(a) del Estatuto de Roma) del crimen de lesa humanidad de asesinato», tal y como ha indicado el tribunal en un comunicado.

Así, ha indicado que el senador «participó en un plan común que se extendió aproximadamente desde el 1 de noviembre del 2011 hasta el 16 de marzo del 2019 para asesinar a presuntos delincuentes en Filipinas (incluidos aquellos percibidos o presuntamente asociados con el consumo, la venta o la producción de drogas)».

Sobre los disparos registrados durante la víspera en el Senado, las autoridades del país han asegurado que no fueron ordenados desde arriba. El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ha pedido la apertura inmediata de una investigación lo sucedido y ha descartado que estos fueran realizados por las fuerzas de seguridad.

«Las fuerzas gubernamentales no hicieron esto. Ningún soldado, personal militar ni agentes del NBI (Oficina Nacional de Investigación) entraron al Senado», afirmó el miércoles el presidente filipino.