Tiroteo en en el Senado filipino al atrincherarse un exjefe de la policía investigado por crímenes
INTERNACIONAL
A Ronald dela Rosa se le considera el principal ejecutor de la sangrienta «guerra contra las drogas» y está reclamado por el Tribunal Penal Internacional
13 may 2026 . Actualizado a las 17:35 h.Al menos diez militares irrumpieron en Senado de Filipinas para detener al senador Ronald dela Rosa, exjefe de policía y principal ejecutor de la sangrienta guerra contra las drogas, una campaña de asesinatos extrajudiciales de presuntos traficantes que impulsó el expresidente Rodrigo Duterte. Dela Rosa se resistió y se atrincheró en el edificio, a pesar de que este legislador está reclamado por el Tribunal Penal Internacional, puesto que se le considerada el «cerebro» de la estrategia contra el narcotráfico del expresidente Rodrigo Duterte.
El presidente de la Cámara, Alan Peter Cayetano, confirmó el incidente en las instalaciones del Senado, aunque por el momento se desconoce el origen de los disparos. «No sabemos qué está pasando; ahora todo el mundo está encerrado en sus despachos, no podemos salir. No podemos garantizar la seguridad de nuestro personal», según señaló Cayetano en un vídeo difundido en redes sociales y recogido por el portal de noticias Philstar.
Tres días atrincherado
Este incidente, que por ahora no deja víctimas, ocurre mientras Dela Rosa cumple tres días atrincherado en la sede legislativa. El senador cuenta con la protección de un nutrido grupo de aliados, incluido el propio Cayetano. En su mensaje, el presidente de la Cámara ha incidido en que «no va a abandonar» al senador, alegando que existen recursos legales pendientes contra la orden de arresto y denunciando que la institución está «bajo ataque». La orden de detención del TPI, emitida de forma confidencial el pasado noviembre, se hizo pública este lunes. Se acusa a Dela Rosa de crímenes de lesa humanidad cometidos entre julio de 2016 y abril de 2018. En dicho periodo, al menos 32 personas habrían muerto en el marco de los operativos policiales de la Administración Duterte.
Como antiguo alto cargo de la Policía Nacional de Filipinas, el TPI le atribuye la participación en un «plan común» —extendido desde noviembre de 2011 hasta marzo de 2019— para asesinar a presuntos delincuentes, incluyendo a personas vinculadas con el consumo, venta o producción de estupefacientes.