Ingenieros, abogados, informáticos, deportistas... así son los jóvenes que Irán ahorca por «espías» y «terroristas»
INTERNACIONAL
El régimen islámico acelera los juicios «rápidos» y ejecuta al menos a dos o tres presos cada semana desde el inicio de la guerra mientras crecen las denuncias por las confesiones falsas arrancadas bajo torturas
13 may 2026 . Actualizado a las 19:01 h.Las ejecuciones no son nuevas en Irán. La República Islámica utiliza la pena de muerte como una más de sus armas de represión contra cualquier forma de disidencia, según las ONG de derechos civiles. Acusaciones de espionaje, vínculos con grupos militares, confesiones obtenidas bajo torturas son ya habituales y las organizaciones internacionales han denunciado reiteradamente estas violaciones de derechos humanos. El último informe de Amnistía Internacional alertaba sobre un aumento sin precedentes de las ejecuciones de presos políticos, que en 2025 alcanzaron el nivel más alto desde 1989 (al menos 1.639 personas fueron asesinadas, un 68 % más que el año anterior).
Además, con el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel, los ayatolás han agilizado los procesos penales, llevando a cabo «juicios acelerados e injustos», y se ha observado un incremento drástico en la aplicación de la pena de muerte, lo que podría interpretarse como una purga masiva contra la disidencia. Las ONG afirman que los detenidos carecen de una defensa legal y que las sentencias capitales se basan normalmente en indicios sin solidez alguna y autoinculpaciones arrancadas bajo tortura.
Desde el 28 de febrero, Teherán ha ordenado la ejecución de al menos 22 prisioneros, según la ONU, la mayoría detenidos durante las protestas de enero contra el régimen. La última víctima de la represión persa se llama Ehsan Afreshteh. Fue ejecutado este miércoles por la mañana en prisión y, como es habitual en muchos de estos casos, se le consideraba un «espía entrenado por el Mosad» que trabajaba para Israel.
- 12 de mayo
Abdoljalil Shahbakhsh
El opositor baluchí Abdoljalil Shahbakhsh fue ahorcado durante la madrugada del 12 de mayo tras ser acusado de pertenecer al grupo armado suní Ansar al-Furqan. Las autoridades iraníes señalaron que fue detenido en una operación antiterrorista en el este de Irán y que hace seis años había viajado para recibir adiestramiento militar en un país vecino. La República Islámica lo calificó de «terrorista» e «insurgente» y aseguró que tiene un vídeo con sus «confesiones». Shahbakhsh es la cara más reciente de la represión contra las minorías y la disidencia en el sureste del país, donde el grupo Ansar al-Furqan ha reivindicado ataques contra fuerzas gubernamentales.
- 11 de mayo
Erfan Shakourzadeh (23 años)
El ingeniero aeroespacial Erfan Shakourzadeh, de 29 años, fue ahorcado este lunes tras ser condenado por proporcionar información confidencial de los satélites de Teherán a los servicios secretos de Israel (Mossad) y la CIA estadounidense. Se graduó con honores en el máster de Ingeniería Aeroespacial y Tecnología de Satélites de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Irán. Era considerado como uno de los jóvenes talentos más destacados del país en el ámbito aeroespacial y trabajaba en una organización científica especializada en satélites cuando los servicios de inteligencia lo detuvieron en febrero de 2025. Antes de ser ejecutado, el joven envió una nota en la que aseguraba que su confesión se produjo después de sufrir torturas.
- 6 de abril
Ali Fahim (23 años)
Ali Fahim, de 23 años, fue ahorcado el 6 de abril tras ser declarado culpable de un ataque contra una base de la milicia Basij del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria en Teherán durante las masivas y sangrientas protestas de enero. En apenas diez días, la República Islámica ejecutó a ocho presos políticos, entre ellos Fahim. Fue condenado con cargos de «acciones operativas contra la seguridad del país en favor del régimen sionista, Estados Unidos y grupos hostiles». En total, siete hombres fueron condenados a muerte por el mismo caso.
- 31 de marzo
Babak Alipour (34 años)
Babak Alipour, de 34 años, era un abogado aficionado al montañismo. Llevaba tres años en el corredor de la muerte encerrado en la prisión de Rajai Shahr, ubicada en la ciudad de Karaj, al oeste de la capital. Estaba acusado de formar parte del grupo opositor Muyahidines del Pueblo de Irán (PMOI o MeK). El 12 de marzo, grabó un vídeo con un teléfono móvil que había colado en la cárcel clandestinamente. En la grabación, denunciaba la represión estatal y el ascenso de Mojtaba Khamenei como Líder Supremo tras la muerte de su padre, Ali Khamenei. Dos semanas más tarde, el 31 de marzo, fue trasladado a la prisión de Ghezel Hesar, donde fue ahorcado junto a Pouya Ghobadi, un ingeniero eléctrico de 32 años. La familia de Alipour, su hermano Roozbeh, su hermana Maryam y su madre Ommolbanin Dehghan, fueron arrestados después de asistir a una vigilia frente a la prisión.
- 2 de abril
Amir Hossein Hatami (18 años)
El joven Amirhossein Hatami, de tan solo 18 años, fue ahorcado el 2 de abril por cargos de enemistad contra Dios (moharebeh) y corrupción en la tierra (efsad-fil-arz). Las autoridades iraníes lo relacionaban con un ataque a una base militar durante las protestas de enero y fue condenado tras una confesión forzosa. Fue detenido junto a otros cuatro manifestantes Amin Biglari, Ali Fahim, Abolfazl Salehi Siavashani y Shahin Vahedparast, quienes fueron internados en aislamiento tras la muerte de Hatami. El joven fue ejecutado 84 días después de su arresto, lo que ha sido calificado por observadores internacionales como una «ejecución arbitraria» utilizada por el gobierno para disuadir futuras protestas.
- 21 de abril
Amir Ali Mirjafari (24 años)
El régimen de los ayatolás decidió poner fin a la vida de Amirali Mirjafari la madrugada del 21 de abril. El joven técnico informático de 24 años, que aún estudiaba, fue condenado a muerte también por su participación en las protestas nacionales de enero. Estaba acusado de intentar incendiar la Gran Mezquita de Gholhak, en el norte de Teherán, así como de encabezar una célula vinculada al servicio de inteligencia israelí Mossad. La agencia estatal Mizan, portavoz del poder judicial, aseguró que Mirjafari había confesado su participación en los disturbios del 8 y 9 de enero, haber dañado mobiliario urbano —cabinas telefónicas, autobuses— y haber prendido fuego a motocicletas con botellas de gasolina en varios puntos de Teherán. Sin embargo, en sus declaraciones no mencionó dicho templo en ninguna ocasión.
- 19 de marzo
Saleh Mohammadi (19 años)
El caso de Saleh Mohammadi fue especialmente sonado por su popularidad en el mundo deportivo. El joven de 19 años fue campeón de lucha libre y ganó la medalla de bronce de la Copa Saytev en Krasnoyarsk, en Rusia, donde compitió en 2024 en las filas del equipo nacional iraní. Mohammadi fue ejecutado el 19 de marzo en un ahorcamiento público en la ciudad de Qom, junto a otros dos hombres, Mehdi Ghasemi y Saeed Davoudi. Los tres estaban acusados de asesinar a dos policías durante las manifestaciones de principios de año y fueron condenados por 'moharebeh', al igual que Hatami. Se trata de un término habitualmente utilizado por el gobierno persa para incriminar a la disidencia.
- 18 de marzo
Koroush Kivani
A Teherán tampoco le tembló el pulso a la hora de ejecutar a un ciudadano de Suecia. Con doble nacionalidad persa y sueca, Koroush Kivani fue acusado de espionaje y asesinado el 18 de marzo. La ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, afirmó que el ciudadano sueco no tuvo un juicio justo.
Sobre Kivani recaían cargos de cooperación con la Inteligencia israelí, así como de entrar a Irán con grandes sumas de dinero en efectivo. «La pena de muerte es un castigo inhumano, cruel e irreversible», declaró la diplomacia sueca al New York Times.