Con una mayoría absoluta gracias a la que prometió acabar con la corrupción
08 may 2026 . Actualizado a las 17:46 h.Rumen Radev ha sido elegido el primer ministro de Bulgaria —el octavo en cinco años— con una mayoría parlamentaria con la que promete luchar contra la corrupción, acabar con la inestabilidad política y conciliar la pertenencia a la UE y la OTAN con el mantenimiento de buenas relaciones con Rusia. Radev, de 62 años, ganó las elecciones anticipadas del pasado 19 de abril, las octavas desde 2021, con el 44,6 % de los votos y 131 de los 240 escaños del Parlamento. Este resultado pone fin a la fragmentación y a la división que habían bloqueado sucesivas coaliciones en los últimos años El exmilitar dimitió el pasado enero tras nueve años como jefe del Estado y fundó el partido Bulgaria Progresista, con el que reunió rápidamente un gran apoyo popular en el país más pobre y uno de los más corruptos de la Unión Europea. Radev inició su carrera como piloto militar en 1987 y ascendió hasta alcanzar el rango de general, asumiendo la jefatura de la Fuerza Aérea en 2014. En Estados Unidos, fue distinguido como mejor estudiante extranjero en el Air Command and Staff College de la base Maxwell (Alabama).
Sin experiencia política previa, ganó las elecciones presidenciales del 2016 como candidato independiente apoyado por el Partido Socialista, heredero del Partido Comunista que gobernó durante la dictadura terminada en 1989. En el 2021, fue reelegido para un segundo mandato como jefe del Estado.
Crisis por el euro
Durante su presidencia, mantuvo un perfil crítico con las élites políticas tradicionales y se mostró cercano a Moscú, defendiendo el levantamiento de las sanciones de la Unión Europea contra Rusia. No obstante, ha reiterado la pertenencia estratégica de Bulgaria a la UE y a la OTAN. En el 2025, intentó sin éxito promover un referendo sobre la adopción del euro, la cual se hizo efectiva el pasado enero. Fue entonces cuando anunció su dimisión como presidente en un contexto de inestabilidad política y masivas protestas contra la corrupción y el encarecimiento de la vida que provocaron la caída de la coalición de Gobierno de aquel momento.