Los oligarcas húngaros huyen a Dubái

Rosalía Sánchez BERLÍN / COLPISA

INTERNACIONAL

Miles de personas celebran en Budapest la victoria de Peter Magyar.
Miles de personas celebran en Budapest la victoria de Peter Magyar. Lisi Niesner | REUTERS

Los magnates que han hecho su fortuna al lado de Víktor Orbán se apresuran a sacar del país todo su dinero y sus bienes

08 may 2026 . Actualizado a las 22:36 h.

En las semanas posteriores a las elecciones, en las que Víktor Orbán perdió el Gobierno de Hungría, la Administración Nacional de Impuestos y Aduanas (NAV) ha suspendido varias transferencias de alto valor al extranjero, ordenadas por el círculo de Antal Rogán. Debido a los casos de corrupción en los que se vio envuelto como ministro de la Oficina del Gabinete de Orbán y alcalde de Belváros-Lipóáros, el Distrito V de Budapest, Rogán fue objeto de sanciones internacionales que Estados Unidos levantó unilateralmente en abril de 2025. «La diferencia es que ahora estas suspensiones se ejecutan y se publican, no como antes», dice a este periódico un funcionario de la NAV en Budapest. Entre el 13 de abril, lunes posterior a las elecciones, y el 26 de abril, han sido suspendidas por esta agencia 804 transferencias y ha tramitado 7.719 informes de operaciones sospechosas.

«Los oligarcas de Orbán están transfiriendo decenas de miles de millones de florines a los Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Uruguay y otros países lejanos», ha denunciado Péter Magyar, a punto de ser nombrado este sábado primer ministro de Hungría. El presidente del partido Tisza ha instado a los responsables de la NAV a congelar de inmediato el dinero y ha pedido al fiscal general, al jefe de la Policía Nacional y al presidente de la Oficina Nacional de Auditoría que arresten a los responsables y que no les permitan huir a países sin derecho a extradición antes de la formación del Gobierno. «Parece que, tras la huida del capitán Viktor Orbán, la tierra se ha vuelto caliente para su jenízaros», ha escrito en redes sociales.

Ministra de Justicia

Lo cierto es que, desde los comicios, se perciben movimientos evidentes en el centro de Budapest. Varias familias oligárquicas influyentes ya han sacado a sus hijos de los colegios y están organizando equipos de guardaespaldas de confianza para su partida. La familia Mészáros, por ejemplo, ya se ha trasladado a Dubái, según la prensa rosa húngara, que sigue este éxodo con gran atención. Lorinc Mészáros, que se formó como instalador de gas y se convirtió en multimillonario a la sombra del Gobierno de Orbán, es considerado el hombre más rico de Hungría.

Amigo de la infancia del líder populista, fue adquiriendo conglomerados industriales que se beneficiaban de los contratos públicos, medios de comunicación que apuntalaban la imagen del jefe de Fidesz, y el club NK Osiej, donde se reunían para hacer negocios los oligarcas de esta etapa, que ya toca a su fin. Para proteger su fortuna, ante la inminente creación de una Oficina Nacional de Recuperación de Activos que investigará el origen de los bienes acumulados durante los últimos 16 años, Mészáros ha optado por Dubái, un país que no tiene tratado de extradición con Hungría. Ha puesto a la venta parte de los 18 periódicos regionales de su propiedad, así como sus participaciones en medios nacionales.

También la familia del exgobernador del Banco Central György Matolcsy ha contratado una mudanza a Dubái. Una colección de coches clásicos y de alta gama, antigüedades y otros bienes han sido enviados por ferrocarril en contenedores a los Emiratos Árabes Unidos, a través de un socio extranjero. Dado que no existe una conexión ferroviaria directa entre Budapest y Dubái, se presume que los contenedores se cargarán en un barco en un puerto europeo. Ádám Matolcsy, el hijo del ex gobernador, está liquidando además su importante patrimonio de bienes inmuebles en Budapest, con docenas de pisos y edificios a la venta. 

La mayor parte del dinero que intenta salir de Hungría es fruto de la venta de negocios, como medios de comunicación, que formaban parte de la estructura de propaganda de Orbán y que ahora se están negociando a precios muy por debajo de sus valoraciones legales. Muchas de las transferencias cumplen con la legalidad y el dinero está saliendo con rumbo principalmente a Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos y Uruguay, según la NVA. «Encontraremos la manera de recuperar todo el dinero, incluso los 'ferraris', aunque sea desde Dubai», ha amenazado el fiscal general, Gábor Bálint Nagy. A pesar de que Magyar le ha pedido que dimita, Nagy insiste en permanecer en el cargo y dirigir las investigaciones.

La persona que el nuevo primer ministro tiene pensada para hacerse cargo del aparato judicial húngaro es Marta Görög, la que será su ministra de Justicia. Se esperaba que fuese Márton Melléthei-Barna, amigo muy cercano de Magyar, pero ha alegado precisamente esa amistad y parentesco para rechazar el nombramiento, por lo que el jefe de Gobierno ha llamado a la decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Derecho de la Universidad Szeged. Su trayectoria académica, profesional y pública «garantiza que la reconstrucción del orden constitucional, el Estado de Derecho, el sistema de controles y equilibrios y la seguridad jurídica estarán en las mejores manos», afirma Magyar.

«Como ministra, su tarea prioritaria será restablecer la calidad profesional de la judicatura y garantizar la transparencia», ha declarado el nuevo líder húngaro, que considera que «uno de los objetivos más importantes del próximo periodo es asegurar que las instituciones y autoridades de control independientes operen con profesionalidad, libres de influencias políticas». También se espera que la Administración siente con rapidez las condiciones legales que permitan la liberación de los fondos de la UE y la persecución de las fortunas ilícitas de los oligarcas.