Europa y Canadá forman un frente común contra Trump

Olatz Hernández BRUSELAS / COLPISA

INTERNACIONAL

 Mark Carney durante la reunión en Armenia
Mark Carney durante la reunión en Armenia Sean Kilpatrick / Zuma Press / E | EUROPAPRESS

Carney pide una alianza de potencias medias ante las grandes

05 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El anuncio de que Estados Unidos retirará 5.000 soldados de Alemania fue uno de los asuntos más comentados a la llegada de los líderes a la reunión de la Comunidad Política Europea en Ereván, Armenia. Por primera vez, un líder no europeo fue invitado al evento: el primer ministro canadiense, Mark Carney. Este gesto evidencia el acercamiento entre Europa y Canadá en un momento marcado por la política exterior errática del presidente estadounidense, Donald Trump. Carney afirmó que «no creemos estar condenados a someternos a un mundo más transnacional, insular y brutal». El primer ministro canadiense celebró que «reuniones como esta nos abren otra vía» y señaló que es posible una alianza de «potencias medias» frente a las «hegemónicas», como EE.UU. o China. Por la parte europea, el presidente del Consejo, António Costa, valoró el «alineamiento creciente» entre el Viejo Continente y Canadá, recordando que los principios de un orden internacional basado en reglas y el multilateralismo «son objetivos compartidos a nivel mundial».

A su llegada, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que los países europeos «han entendido» el mensaje de Donald Trump sobre su falta de apoyo en la guerra de Irán y que están dando «un paso al frente». De hecho, la retirada de los 5.000 efectivos llegó después de que Trump acusara a algunos aliados de no apoyar suficientemente a Washington en el conflicto de Oriente Próximo. «Ha habido un poco de decepción desde el lado estadounidense, pero los europeos han escuchado», declaró Rutte.

Los aliados «se están asegurando ahora de que todos los acuerdos bilaterales se apliquen», aseguró el jefe político de la Alianza Atlántica. En ese sentido, Alemania, Croacia, Francia, Grecia, Italia, Montenegro, el Reino Unido, Portugal y Rumanía están atendiendo la solicitud de utilizar sus bases para dar apoyo logístico en la guerra de Irán. España, por su parte, aclaró que sus bases no podrán usarse en este conflicto.

Tras el anuncio, Rutte celebró que cada vez más países europeos estén movilizando activos para retirar minas en la zona del Golfo de cara a la próxima fase del conflicto. Varios Estados también se han mostrado dispuestos a participar en una misión para asegurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó en una entrevista en la cadena pública ARD que no dejará de trabajar con Washington: «No voy a renunciar a la relación transatlántica ni a trabajar con Donald Trump», señaló.

Sorpresa europea

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, reconoció que la retirada de soldados «ha sido una sorpresa» y que este movimiento «demuestra que tenemos que reforzar de verdad el pilar europeo dentro de la OTAN». Recordó, además, que las tropas americanas «no solo están en Europa para proteger intereses europeos, sino también los intereses de EE.UU.».

El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que Europa paga hoy «el precio de nuestra dependencia excesiva de la protección ofrecida por Estados Unidos». El dirigente descartó que Francia se una a la misión «humanitaria» diseñada por la Casa Blanca para desbloquear el estrecho de Ormuz: «Si EE.UU. está dispuesto a reabrir Ormuz, me parece muy bien (...), pero nosotros no vamos a participar en ninguna operación de fuerza en un marco que no nos parezca claro». En ese sentido, recordó que su país y el Reino Unido ya coordinan una misión naval junto a otros 30 países y que la Unión Europea está construyendo «sus propias soluciones de seguridad». Con todo, reafirmó su deseo de una reapertura acordada entre Irán y EE.UU. como la única vía para garantizar la libre navegación «sin restricciones y sin peajes».

Finalmente, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pidió «revitalizar» las negociaciones de paz con Rusia, estancadas por el conflicto en Irán: «Discutimos cómo retomar este proceso, los contactos con EE.UU. y el papel de Europa en él», concluyó el mandatario.