Ucrania trata sin éxito de asesinar con una bomba al carnicero de Bucha

Zigor Aldama MADRID / COLPISA

INTERNACIONAL

El explosivo, escondido en un buzón que no era el suyo, mata a otro oficial en la remota región rusa de Khabarovsk

01 may 2026 . Actualizado a las 18:23 h.

Azatbek Omurbekov es uno de los hombres más odiados en Ucrania. Conocido como «el carnicero de Bucha», este mayor general de la 64.ª Brigada Independiente de Fusileros Motorizados del ejército ruso es considerado uno de los artífices de la masacre en la hoy célebre ciudad ucraniana, ubicada en la periferia de Kiev. Bucha fue escenario de una de las peores matanzas al inicio de la invasión en 2022. Ante la imposibilidad de someterlo a la justicia, se presume que fue él quien ordenó disparar indiscriminadamente contra civiles poco antes de la retirada de sus tropas. Por ello, muchos en el país invadido han manifestado su decepción tras la muerte de otro militar en la explosión de un paquete bomba que, teóricamente, estaba dirigido a Omurbekov.

Según informaron diversas fuentes rusas y ucranianas, la deflagración ocurrió el pasado martes hacia las nueve de la mañana en la localidad de Knyaze-Volkonskoye-1, situada en la remota región oriental de Jabárovsk, cerca de la frontera con China. El lugar parecía el idóneo: el artefacto se colocó en un buzón situado entre el primer y el segundo piso, en una zona vigilada por cámaras. Sin embargo, según afirmaron tres fuentes al diario The Guardian, el paquete se depositó en el acceso equivocado. Debido a este error, la explosión mató a otro oficial e hirió a varias personas, pero no afectó a Omurbekov, condecorado como héroe de Rusia.

Ni Rusia ni Ucrania han emitido declaraciones oficiales sobre el atentado. La información ha trascendido a través de canales de Telegram especializados en el conflicto. Desde Moscú se ha identificado a la víctima con el apellido Kuzmenko, mientras que desde Ucrania se lamenta que «el carnicero de Bucha» haya salido indemne. «No se puede acertar en todas las operaciones, pero ya tiene reservado un lugar en el infierno», comentaba un usuario en uno de estos foros, en alusión a otros asesinatos de figuras prominentes del aparato bélico ruso que sí han sido eliminadas en su propio territorio.

Criminal de guerra

Entre los casos más relevantes destacan los de Daria Dúguina, hija de un influyente líder populista; Illia Kyva, un exparlamentario ucraniano tildado de traidor en su país; Igor Kirillov, responsable de protección nuclear, química y biológica; o el general Fanil Sarvarov. El fallo en el atentado contra Omurbekov no es el único: el pasado febrero, en Moscú, Vladímir Alekséyev, subdirector de la Inteligencia Militar y también «Héroe de Rusia», sobrevivió a un tiroteo en la escalera de su apartamento. A pesar de resultar gravemente herido, se desconoce su estado actual de recuperación.

Omurbekov ha corrido con suerte, aunque seguirá siendo un objetivo prioritario para la inteligencia ucraniana. Sobre él pesan sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea. Bruselas justifica su veto subrayando que tuvo «responsabilidad directa en los asesinatos, violaciones y torturas ocurridos en Bucha; atrocidades que constituyen crímenes de lesa humanidad y de guerra». También se le acusa de implementar políticas que socavan la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania.