Vuelve la tensión bélica: Irán cierra Ormuz y Trump amenaza con nuevos ataques
INTERNACIONAL
El presidente de EE. UU. se muestra optimista a pesar del ataque contra dos mercantes indios
18 abr 2026 . Actualizado a las 21:32 h.Ahora está abierto, ahora cerrado. Ahora los buques pueden surcarlo sin peligro, ahora los ataco. El tira y afloja que protagonizan Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz agudiza la ya de por sí elevada incertidumbre en el sector energético, que tiene al mundo entero en vilo, y supone una amenaza muy real para los cargueros que tratan de transportar el combustible del golfo pérsico al continente asiático. Se volvió a demostrar este sábado con el ataque que sufrieron dos petroleros indios en esta vía marítima clave. La Guardia Revolucionaria del régimen islámico abrió fuego contra ambas embarcaciones y, aunque no se produjeron víctimas ni daños materiales, tuvieron que dar media vuelta. En un suceso diferente, un portacontenedores aseguró haber sido víctima de «un proyectil desconocido» que provocó daños en diferentes contenedores. Como respuesta a estos incidentes, y poco después de que Teherán decidiese revertir su decisión de mantener el estrecho abierto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Nueva Delhi informó en un comunicado de que había llamado a consultas al embajador iraní en su país. «la India otorga gran importancia a la seguridad de los buques mercantes y de los marineros, e Irán ya había facilitado el paso seguro de varios de ellos con destino a la India», recordó el Ejecutivo indio, que instó «a las autoridades iraníes a reanudar cuanto antes el proceso de facilitación del paso de buques con destino a la India a través del estrecho».
Irán, no obstante, justificó el ataque acusando a Estados Unidos de continuar «participando en actos de piratería y bandidaje bajo el pretexto de un supuesto bloqueo» y advirtió a Washington de que no permitirá el libre tránsito «hasta que Estados Unidos ponga fin al bloqueo de los puertos iraníes», algo que Teherán considera una violación de la tregua acordada. Así que, hasta entonces, «la situación en el estrecho de Ormuz seguirá estando estrictamente controlada».
Esa orden llegó hacia las diez y media de la mañana. Para entonces, ocho barcos habían logrado cruzar Ormuz, pero otros tantos habían decidido no arriesgarse, algo lógico dadas las circunstancias. Según el Comando Central de la superpotencia norteamericana, a media tarde el número de embarcaciones que habían cancelado sus planes había ascendido a 23. No obstante, la Armada estadounidense continúa impidiendo el tránsito de las que van desde o hacia Irán.
Nuevas propuestas de EE.UU.
Donald Trump no está por la labor de seguir jugando con estas compuertas imaginarias del estrecho. Así que volvió a amenazar a los ayatolás. «Se han vuelto un poco astutos. Querían volver a cerrar el estrecho, como llevan haciendo durante años, pero no me pueden chantajear con Ormuz», dijo el presidente a los periodistas en el despacho oval. Por su parte, el diario The Wall Street Journal avanzó que el Ejército estadounidense se está preparando en los próximos días para abordar petroleros vinculados a Irán y confiscar buques mercantes en aguas internacionales, como hizo en Venezuela.
A pesar de lo tensa de la situación, Trump se mostró optimista en lo referente al diálogo. «Estamos hablando con ellos. En realidad, todo va muy bien», afirmó, dejando espacio a la incertidumbre con un «ya veremos». Desde el bando contrario también se reconocieron avances. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional admitió a través de la prensa iraní que está evaluando varias propuestas presentadas por Estados Unidos a través del jefe del Ejército pakistaní, Asim Munir. «Aún no se ha tomado una decisión», afirmó la agencia semioficial iraní Tasnim.
Tampoco parece que haya consenso en torno a la reanudación de las negociaciones en Islamabad del pasado fin de semana. No en vano, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Said Khatibzadeh, afirmó que no se puede fijar una segunda fecha hasta que ambas partes hayan acordado el marco en el que se deben celebrar. El diplomático habló con los periodistas durante un foro diplomático en Turquía, otro país que se ha postulado para ser escenario de esos contactos: «No deseamos participar en negociaciones ni reuniones condenadas al fracaso que puedan servir de pretexto para una mayor escalada», sentenció Khatibzadeh.
Muere un soldado francés en el sur de Líbano mientras Israel avanza hacia el norte
En el segundo día del alto el fuego entre Israel y el Líbano, la paz se ha mostrado más frágil que nunca. Un soldado francés de las fuerzas de paz ha muerto este sábado y tres de sus compañeros han resultado heridos, dos de ellos de gravedad. Los cascos azules han caído en una emboscada. «Una patrulla de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (Finul) fue atacada con armas ligeras por actores no estatales», ha declarado la Finul. El escuadrón trataba de desminar una carretera en Ghandouriyé, en el distrito de la ciudad sureña de Bint Jbeil.
Mientras el Ejército libanés investiga el suceso, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha atribuido el ataque a la milicia chií Hezbolá, que ha negado su implicación. Diversas autoridades han condenado la ofensiva, entre las que ha destacado el dirigente libanés Joseph Aoun, aliado del grupo proiraní. Pese a la tregua, la jornada ha estado marcada por ataques israelíes en varias áreas del sur. Pero los combates no han frenado a los cientos de libaneses desplazados que continúan regresando a sus hogares en la zona más cruda del conflicto, donde Israel busca establecer una franja de varios kilómetros cerca de la frontera para «proteger» a la ciudadanía israelí en el norte del país.
Esta operación, que Tel Aviv ha denominado «línea amarilla», replica el modelo de control militar usado en Gaza y funciona como una barrera de «tolerancia cero» para alejar a milicianos proiraníes. Sin embargo, también prohíbe el regreso a residentes y, al mismo tiempo, empuja la frontera israelí hacia el territorio libanés.
Crímenes de guerra
Las fuerzas israelíes sostienen que sus ataques responden a los combatientes que «violan el alto el fuego», y otra jornada más se han registrado bombardeos por toda la región sur. El fuego de Tel Aviv ha llegado a la localidad de Hanine, cerca de Ain Ebel, y a Kounine, al norte de Bint Jbeil. También se han registrado impactos en Houla, en el distrito de Marjeyoun, y se han visto tanques en los alrededores de Merkava.
Los residentes de las aldeas fronterizas han denunciado lo que consideran crímenes de guerra y «una clara y flagrante violación del acuerdo de alto el fuego y de todos los acuerdos y normas internacionales». Calificaron los ataques de «brutales e inhumanos» y, en un comunicado, han llamado al Estado libanés y a la comunidad internacional para que detengan la invasión israelí. Por su parte, Aoun ha declarado que su principal objetivo es «lograr la retirada israelí, extender la autoridad del Estado sobre todo su territorio y garantizar el regreso de los prisioneros».