Una delegación de la Comisión Europea negocia ya en Budapest con Magyar
INTERNACIONAL
Ofrece liberar los fondos europeos retenidos a Hungría a cambio de que el país desbloquee el paquete de 90.000 millones de euros de ayuda militar a Ucrania, que su antecesor, Viktor Orbán, retuvo con su veto
18 abr 2026 . Actualizado a las 18:17 h.El primer contacto se produjo el pasado martes, dos días después de las elecciones, cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y Péter Magyar «discutieron prioridades urgentes» por teléfono. Von der Leyen escribió en X tras la llamada telefónica que «el trabajo debe hacerse rápidamente en la reconstrucción y reformas, en la restauración del Estado de derecho». Magyar, por su parte, publicó: «Acordamos que la prioridad más importante es la liberación de los miles de miles de millones de forintos de fondos de la UE que se deben al pueblo húngaro, pero que han sido congelados debido a la corrupción del Gobierno de Orbán». Esta primera conversación, sin que el nuevo primer ministro húngaro hubiese sido oficialmente nombrado todavía, ya resultaba bastante inusual y precipitada. Pero todavía ha sido más ajena a los habituales protocolos europeos la visita de una delegación de la Comisión Europea, que se ha presentado este viernes en Budapest para negociar personalmente el desbloqueo de los fondos europeos. «Esta delegación es la encarnación directa de la conversación telefónica del martes», ha explicado la diplomática que la encabezaba, la portuguesa Paula Pinho, que ofrece liberar los fondos europeos retenidos a Hungría a cambio de que el país desbloquee el paquete de 90.000 millones de euros de ayuda militar a Ucrania, que su antecesor, Viktor Orbán, retuvo con su veto y de los que está pendiente no solo Zelenski, sino todo el sector armamentístico europeo.
Petróleo y suministros
La UE decidió por unanimidad otorgar a Ucrania un préstamo sin cargas financieras de 90.000 millones de euros para fabricación de armamento en diciembre del 2025. Posteriormente, el todavía primer ministro húngaro Viktor Orbán vinculó el préstamo a la reanudación de las entregas a través del oleoducto Druzhba, una de las infraestructuras energéticas más grandes y estratégicas construidas por la Unión Soviética y aún hoy crucial para este país sin salida al mar. El 70 % del petróleo que consume Hungría llega por esta vía y la gran refinería del país, MOL Százhalombatta, está diseñada para procesar precisamente el crudo ruso tipo Urals, que es el que llega por Druzhba. Su rama sur dejó de funcionar el 27 de enero, después de que un ataque ruso dañara una estación de bombeo en la región ucraniana de Leópolis. Orbán nunca dio por buena esta versión oficial, acusó a Ucrania de estar presionando a su Gobierno con el corte del crudo y respondió vetando la entrega del préstamo. Pinho ha garantizado este viernes a Magyar que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski se compromete a una reparación exprés que esté lista a finales de abril. Zelenski había hablado esta semana de que podría estar en funcionamiento a finales de abril, pero este viernes Magyar, después de estas conversaciones, se ha comunicado con el primer ejecutivo de MOL y ha indicado que el suministro podría reanudarse «la próxima semana». Su interlocutor, Zsolt Hernádi, viajará a Rusia la próxima semana para tratar cuestiones de suministro de petróleo porque, según Magyar, «no basta con reiniciar Druzhba. También se necesita crudo».
Más de cien «hitos»
Otra cantidad sobre la mesa son los 10.400 millones de euros del fondo de recuperación, la herramienta europea para relanzar las economías después de la pandemia, congelado desde el 2022 a causa de las prácticas de Gobierno no democráticas de Orbán. La UE dio a Hungría un plazo que expira a finales de agosto para cumplir un conjunto de 27 condiciones para liberar ese dinero y Orbán había cumplido solamente cuatro de ellas. Esos 27 «superhitos» del Estado de derecho son solo un requisito previo, además de los cuales también deben completarse más de cien «hitos», es decir, reformas y desarrollos legales, algunos de los cuales ya han expirado. Magyar se ha mostrado dispuesto a incluir tantos como le sea posible en su plan de recuperación apenas ocupe el cargo y ha expuesto las que serán sus primeras medidas de lucha contra la corrupción, afirmación de los derechos de asilo y libertad académica.