Magyar anuncia el fin de la era Orbán: «Hungría será un buen socio de la UE y de la OTAN»

Bea Abelairas
B. abelairas REDACCIÓN

INTERNACIONAL

Péter Magyar en la comparencia de este lunes
Péter Magyar en la comparencia de este lunes David Balogh / Xinhua News / Eur | EUROPAPRESS

En su primera rueda de prensa tras acabar con 16 años de mayorías absolutas de Orbán propone medidas urgentes como el desbloqueo del préstamo para Ucrania

16 abr 2026 . Actualizado a las 13:09 h.

El ganador de las elecciones en Hungría, Péter Magyar, convocó este lunes por la tarde una rueda de prensa internacional bajo el lema «El comienzo de una nueva era». Durante dos horas reiteró su promesa de regenerar un país que definió como el más corrupto de la Unión Europea. Para empezar, prometió que Hungría será un buen socio de la UE y de la OTAN, porque ambos les ayudan a estar en paz. Al mismo tiempo, propondrá que su país vuelva a unirse a la Corte Penal Internacional, que el hasta ahora jefe del Ejecutivo, Viktor Orbán, abandonó el año pasado. El próximo primer ministro de un partido fundado hace apenas dos años y que lleva el nombre del segundo mayor río de Hungría, Tisza, respondió a todas las preguntas en un Estado donde el 70 % de los medios estaban atados a la propaganda institucional, tras una operación de compra masiva para controlarlos. Mientras la mayoría de informadores mostraba su beligerancia, Blikk, uno de los escasos canales independientes, informaba de los anuncios de un líder que ha logrado una victoria inimaginable hace poco: el partido Tisza del líder de la oposición Péter Magyar obtiene 138 de los 199 escaños, más de una mayoría de dos tercios.

Tras una noche electoral de fiesta a orillas del Danubio en la que la multitud coreó de forma incesante «Europa, Europa» y «Rusia, vete a casa», Magyar se mostró convencido de que puede lograr un acuerdo con la UE para dejar de pagar una multa diaria de un millón de euros por violar la legislación en materia de asilo. No le da miedo el traspaso de poder; quiere una transición «corta y rápida» e incluso dio una fecha: antes de que acabe mayo. El presidente de Hungría, Tamás Sulyok, debe convocar ahora una reunión del nuevo Parlamento 30 días después de las elecciones y Magyar pidió a Sulyok que acelere el proceso y adelante esta reunión al 5 de mayo. A este antiguo admirador de Orbán le urge empezar a desmontar un «régimen mafioso» construido en los últimos 16 años de mayorías absolutas del Fidesz de Orbán.

«Este país ha sido robado, traicionado y convertido en más corrupto», el nuevo primer ministro, Peter Magyar

Prisa por los fondos

El nuevo mandatario debe darse prisa también para constituir el Gobierno y comenzar a tomar medidas si no quiere perder los 18.000 millones de euros en fondos que la UE congeló para sancionar la deriva de Estado iliberal de Orbán. En cuanto al préstamo que tiene en vilo a Ucrania, prometió que no aplicará el veto que sí impulsó Orbán a los 90.000 millones para apoyarla en un momento especialmente crucial frente a la invasión rusa. Eso sí, Magyar coincide con su predecesor en cuestionar la entrada de Ucrania en la Unión.

A pesar de la determinación mostrada por Magyar, uno de los periodistas le planteó: «¿Puede garantizar que Viktor Orbán no volverá a ser primer ministro?». Y el ganador de las elecciones aseguró que lo resolverán porque crearán una ley fundamental que impida que cualquier persona puede ser primer ministro más de ocho años, y el líder de Fidesz ya ha cumplido ese mandato.

La UE aplaude al ganador, que dialogará con Rusia aunque no quiera felicitarlo

Las elecciones en Hungría, un país que tiene poco más de ocho millones de habitantes y una economía tan grande como la región de Múnich, se han seguido casi con obsesión desde estados vecinos como Alemania. Spiegel les dedicó muchas páginas y el editorial de este lunes, en el que resumía la clave del éxito de Magyar: «Mientras los salarios reales aumentaran y miles de millones de la UE fluyeran hacia el país, suficientes húngaros aceptaron cambiar libertad por prosperidad. Pero la inflación se disparó, la economía se estancó y se quedó atrás de la vecina Rumanía. A medida que el país se empobrecía, la corrupción del clan Orbán se volvió cada vez más descarada».

Moscú ha perdido a uno de sus mejores aliados en la UE (solo le queda Eslovaquia). Aunque Magyar quiere seguir dialogando con Rusia y comprándole hidrocarburos, el Kremlin replica: «No enviamos felicitaciones a países inamistosos y Hungría lo es», aseguró el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov. Putin no le ha felicitado, algo que sí han hecho líderes como Volodímir Zelenski (Ucrania) o antiguos aliados de su predecesor, como Andrej Babis (desde Chequia), Alexandr Lukashenko (presidente de Bielorrusia) o el primer ministro israelí, Netanyahu. Incluso desde China le ofrecen colaboración.