La primera ministra italiana comparece por primera vez en el Parlamento tras su derrota en el referendum constitucional de hace dos semanas para tratar de reformar la Justicia
09 abr 2026 . Actualizado a las 18:42 h.Por primera vez desde que salió derrotada el pasado 23 de marzo en el referendo constitucional para intentar reformar la Justicia, Giorgia Meloni se presentó este jueves en el Parlamento de Roma para garantizar la continuidad de su Gobierno. La coalición conservadora que sostiene al gabinete tiene previsto agotar la legislatura hasta su final natural en el 2027. Alternando un perfil más duro a la hora de responder a las críticas de la oposición con una postura más institucional propia del cargo de primera ministra, descartó tanto «dimisiones» como una crisis gubernamental y aprovechó para pedir a Bruselas una suspensión temporal del Pacto de Estabilidad en caso de que la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán no acabe en breve.
«Si la crisis en Oriente Medio llegara a experimentar un nuevo recrudecimiento deberíamos plantearnos seriamente la cuestión de una respuesta europea, no muy distinta en enfoque e instrumentos a la que se puso en marcha para responder a la pandemia», aseguró la jefa del Ejecutivo, retomando la propuesta que ya habían lanzado en los días anteriores tanto el viceprimer ministro, Matteo Salvini, como el titular de la cartera de Economía, Giancarlo Giorgetti. La eventual suspensión de las reglas que garantizan que no se dispare el gasto y el endeudamiento de los países de la UE daría un balón de oxígeno a las cuentas públicas italianas, lastradas por un déficit que el año pasado llegó al 3,1 % y un raquítico crecimiento del PIB del 0,5 %.
En su comparecencia en la Cámara de los Diputados, a la jefa del partido ultraderechista Hermanos de Italia se la vio en ocasiones con gesto sombrío y tono muy duro, tal vez fruto del nerviosismo por la caída que lleva sufriendo su formación en los sondeos tras la debacle del referendo. Aunque FdI se mantiene como primera fuerza en intención de voto, su erosión provocaría un empate entre el bloque conservador y la alianza progresista en caso de acudir hoy a las urnas. El Gobierno pretende actualizar la ley electoral ya que con el reparto actual de escaños vería comprometida su reelección si se confirma la esperada unión entre las siglas opositoras, lideradas por el Partido Democrático y el Movimiento 5 Estrellas. La primera ministra también afrontó el difícil escenario internacional, aunque pasando por encima del hecho de haberse presentado hasta hace poco como una de las mejores aliadas en Europa del presidente estadounidense, Donald Trump, al que el pasado mes de septiembre llegó a describir como el artífice de la paz en Gaza. La oposición de izquierdas, por su parte, encabezada por Elly Schlein, acusó a Meloni de inacción en estos casi cuatro años de mandato y afeó su cercanía con la Casa Blanca.