Trump exige a los aliados que se ocupen de Ormuz: «Vayan a buscar su propio petróleo»
INTERNACIONAL
El presidente arremete ahora contra Francia por impedir el sobrevuelo de aviones militares y anuncia que «en dos o tres semanas» su país podría retirarse de Irán
01 abr 2026 . Actualizado a las 01:39 h.Que la guerra contra Irán se alargue sin visos de poder cantar victoria está desquiciando a Donald Trump. Después de sus intentos de presionar a Teherán para que se siente a negociar y desbloquee el estrecho de Ormuz, el inquilino de la Casa Blanca se inclina ahora por sacarse un problema de encima y de paso echarle la culpa a sus aliados europeos, ante la negativa de estos a involucrarse en la contienda. En medio de sus habituales contradicciones y en su impaciencia por poner fin a la guerra, el presidente defiende ahora que la reapertura de esa vía marítima, por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial, ya no sea asunto suyo, porque EE.UU. está menos expuesto al crudo que viene del Golfo, lo que le permitirá centrarse en bombardear Irán para acabar con el régimen de los ayatolás.
En una serie de mensajes en su red Truth Social, Trump insta a los aliados a que actúen con «coraje» y «tomen» el estrecho de Ormuz porque redunda en su propio interés económico: «Tengo una sugerencia para ustedes: número uno, compren [petróleo] a EE.UU., nosotros tenemos en abundancia; y número dos, reúnan ese coraje tardío, diríjanse al estrecho y simplemente tómenlo». Se dirige a «todos esos países que no pueden conseguir combustible para aviones por culpa del estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se negó a participar en la decapitación de Irán». Su diatriba finaliza con un reiterado aviso a sus aliados: «Van a tener que empezar a aprender a pelear por sí mismos, porque Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos».
«Francia no permitió que aviones con destino a Israel, cargados de suministros militares, sobrevolaran el territorio. «¡Estados Unidos lo recordará!»
A las críticas al Gobierno de Pedro Sánchez por su falta de colaboración, se suman ahora los reproches de Trump a Francia por actuar de forma «muy poco cooperativa» al prohibir el sobrevuelo por su territorio de aviones con destino a Israel cargados de material militar. «¡Ha sido muy poco colaboradora con respecto al Carnicero de Irán», escribió. El Elíseo dijo que les «sorprende» las críticas, ya que «Francia no ha cambiado de posición desde el primer día del conflicto», es decir, permitir que usen las bases francesas y su espacio aéreo cuando se trata de aviones de reabastecimiento. En cambio, el republicano no hizo referencia a Italia, tras su decisión de restringir el uso de una base en Sicilia. El Gobierno de Giorgia Meloni intentó quitar hierro al asunto, al señalar que actúa de acuerdo al tratado con EE.UU. Francia e Italia optan por el perfil bajo, al contrario que España.
Posición española
El Gobierno de Sánchez continúa minimizando las amenazas de la Administración Trump. El último aviso ha sido el del secretario de Estado, Marco Rubio, que cuestionó el lunes el futuro de la OTAN si algunos socios —nombró específicamente a España— les continúan impidiendo el uso de sus bases para lanzar estos ataques. En esa línea, la ministra de Defensa, Margarita Robles, volvió a justificar este martes en el Congreso, durante su comparecencia urgente a petición del PP, el cierre del espacio aéreo a las aeronaves implicadas en el conflicto. «Estamos comprometidos por la paz, pero nuestra posición va a ser siempre clara: estar contra toda guerra que vulnere el derecho internacional», insistió, según recoge Colpisa. Pese a las críticas que llegan desde el otro lado del Atlántico, Robles defiende que «España es un aliado serio, fiable y comprometido» y puso como ejemplo el despliegue de tropas españolas en varias misiones de la OTAN. Tampoco contempla que Washington saque sus militares de las instalaciones Rota y Morón.
«No vamos a cerrar ninguna opción. No se puede librar y ganar una guerra si se revela lo que uno está dispuesto a hacer o no, incluyendo el despliegue de tropas»
Después de sus habituales tuits mañaneros, Trump pasó a declarar a The New York Post que la guerra contra Irán no durará «mucho más» y que el estrecho de Ormuz se abrirá «automáticamente» tras la salida de EE.UU. En declaraciones que recoge la agencia Efe, el republicado es más preciso: «Yo diría que en unas dos semanas, tal vez dos o tres, nos iremos, porque no hay razón para que estemos haciendo esto», respondió el mandatario a una pregunta sobre la situación actual de la guerra en Irán. «Anoche destruimos una gran cantidad de instalaciones de fabricación de misiles (…) los hemos golpeado muy duro», agregó el republicano para justificar que la mayoría de objetivos militares de Estados Unidos estarían cumplidos
Sobre el terreno, la realidad es que, por primera vez, desde el inicio de la guerra bombarderos B-52 estadounidenses sobrevolaron territorio iraní, lo que sugiere que las defensas aéreas persas están muy debilitadas. Mientras el secretario de Guerra, Pete Hegseth, insistió en que su país no descarta «ninguna opción», incluida la posibilidad de un despliegue terrestre, y aseguró que prefieren parecer «impredecibles» ante su adversario.
Irán amenaza con atacar a las sede de empresas tecnológicas, como Apple y Google, en Oriente Medio
La Guardia Revolucionaria iraní ha puesto en su mira a casi una veintena de empresas estadounidenses, entre ellas tecnológicas como Microsoft, Apple y Google. Así afirmó que atacará desde hoy a las oficinas de esas «compañías terroristas espías» ubicadas en Oriente Medio. La respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar: «Estamos preparados para frenar cualquier ataque».
«Las principales instituciones implicadas en operaciones terroristas serán objetivos legítimos para nosotros», indicó el cuerpo militar de élite persa en un comunicado recogido por la agencia Tasnim. Los ataques contra las sedes de las tecnológicas comenzará a partir de las 20.00 hora local iraní (18.30 en España). «Se recomienda a los empleados de estas instituciones que, para preservar sus vidas, se alejen inmediatamente de sus lugares de trabajo», añadió. Tras ese mensaje público una lista de dieciocho empresas entre las que se encuentran Microsoft, Apple, Google, HP, Intel, Meta, IBM y Boeing. Por otro lado, el Ejército de la república islámica aseguró que ya ayer atacó con drones suicidas centros estratégicos y clave de comunicación, telecomunicaciones e industria de Siemens, Telecom y AT&T del «régimen asesino de niños» (en referencia a Israel) en Ben Gurión y Haifa.
Horas antes, Teherán denunció la muerte de ocho personas en un ataque estadounidense contra dos buques de carga en las islas de Qeshm y de Lark, situadas en el estrecho de Ormuz.
Llamamientos a negociar
En una conversación telefónica el presidente del Consejo Europeo, António Costa, instó al presidente iraní, Masud Pezeshkia, a «reducir la tensión», poniendo fin a los ataques contra países del Golfo y apostando por la vía diplomática. Pezeshkian aseguró que le dijo a Costa que su país está dispuesto a poner fin a la guerra si recibe garantías de que terminarán los ataques.
Pekín e Islamabad proponen cinco puntos para el «restablecimiento de la paz y la estabilidad en el Golfo y Oriente Medio». La propuesta de los ministros de Exteriores de China, Wang Yi, y de Pakistán, hace hincapié en la necesidad de un cese de las hostilidades «de inmediato» y de «realizar todos los esfuerzos posibles para evitar la propagación del conflicto».
Asimismo exigen «permitir la entrada de ayuda humanitaria a todas las zonas afectadas por la guerra». La iniciativa abarca además «garantizar la seguridad de los objetivos no militares» y de «las rutas marítimas», además de «garantizar la primacía» de la Carta de la ONU, según la agencia oficial china Xinhua.