Alemania acuerda con Siria devolverle el 80 % del millón de refugiados que llegaron al país huyendo de la guerra
INTERNACIONAL
El canciller Merz recibe en Berlín al presidente Al Sharaa, un antiguo yihadista que sigue legitimándose como líder internacional
31 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La visita oficial a Berlín del presidente sirio, Ahmad al Sharaa, era percibida en Alemania como muy controvertida. No en vano, Al Sharaa fue en su día aliado de la red terrorista Al Qaida y de la milicia sucesora Hayat Tahrir al Sham. Pero el canciller alemán, Friedrich Merz, no ha tenido reparos en extender la alfombra roja, dado que se trata de una figura imprescindible para dar cumplimiento a una de sus principales promesas electorales: el regreso de los refugiados. El anterior Gobierno mantuvo contactos muy discretos al respecto con el Gobierno sirio para favorecer el inicio de las deportaciones, pero evitando la imagen de acuerdos con interlocutores demasiado cercanos al grupo yihadista sirio Hayat Tahrir al Sham (HTS), que ha ganado influencia tras la caída del régimen de Bachar al Asad en noviembre del 2024. Pero Merz ha preferido tratar el asunto con gran transparencia y lograr un resultado contante y sonante. Durante la visita de Al Sharaa, Alemania y Siria han llegado a un acuerdo para la repatriación del 80 % de los refugiados. El número de devoluciones podría alcanzar las 800.000¡.
Desde que en el 2015 la también conservadora canciller Angela Merkel abrió las puertas a los refugiados sirios para evitar una crisis humanitaria a las puertas de las fronteras europeas, más de 1,3 millones de personas de esta nacionalidad han encontrado refugio en Alemania. Merz está decidido a organizar más viajes de regreso a Siria, ahora que ha terminado la guerra, a pesar de que el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores sigue calificando la situación de seguridad como «volátil». Se trata de uno de los principales objetivos de su mandato y cuenta para ello con el apoyo del Partido Socialdemócrata, su socio de gobierno en la coalición de Berlín.
En la rueda de prensa conjunta con motivo de la visita de Al Sharaa, el canciller alemán invocó el «momento histórico» de la caída del régimen de Al Asad, hace poco más de un año, y ha asegurado que «la mayoría de los sirios quieren volver a Siria», antes de hablar del objetivo concreto en el que ha estado de acuerdo con Al Sharaa: «El 80 %» de ellos debe regresar a su país en los próximos tres años. Los sirios en Alemania «siempre son bienvenidos en su tierra natal», garantizó su invitado oficial, al frente de un gobierno que hasta ahora había puesto todas las trabas posibles a los vuelos de repatriación. Al Sharaa destacó que «traerán nuevas ideas» al país y constituirán una «fuerza de trabajo» para la reconstrucción de Siria, a la que contribuirá una financiación alemana de al menos 200 millones de euros este mismo año, además de prolongarse en los siguientes.
Merz enfatizó que las necesidades de protección de los sirios en Alemania «deben ser reexaminadas» y que «cualquiera que ya no disfrute del estatus de protección aquí debe abandonar Alemania de nuevo». El gobernante sirio, por su parte, expresó su agradecimiento «a todos los alemanes por abrir la puerta y ayudar a la población amenazada por Al Asad». También en el libro de visitas del palacio de Bellevue, donde ha visitado al presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, ha escrito: «Sincero y profundo agradecimiento del pueblo sirio al pueblo alemán por su honorable asistencia y su actitud excepcional hacia la difícil situación del pueblo sirio. Si no das las gracias a la gente, no das gracias a Dios. Con todo respeto. Ahmad al Sharaa». Estas palabras ponen aparentemente punto final a la denominada operación Bienvenida, en la que no solamente participó el Gobierno de Merkel, sino que inspiró una participación sin precedentes de la sociedad civil.
En aquel histórico otoño del 2025 se pusieron a disposición de los recién llegados numerosas salas de deporte de colegios, casas parroquiales y sedes de todo tipo de asociaciones; se habilitaron grandes dormitorios en instalaciones como antiguos aeropuertos y se alquilaron edificios de apartamentos enteros y hoteles al completo para alojar a la marea de refugiados sirios. Aunque no hay una cifra oficial —porque el Estado alemán no diferencia en sus estadísticas la nacionalidad en su partida de gasto para refugiados—, más de 1,3 millones de sirios han estado desde entonces recibiendo 1.000 euros mensuales por adulto, 500 por niño y hasta 4.000 por familia, además de recibir techo, sanidad, educación y servicios de integración.
Más conmovedora resultó aún la acogida por parte de la sociedad civil alemana, que se volcó en donaciones, voluntariado e incluso acogida física. Decenas de miles de sirios pasaron a vivir provisionalmente, en muchos casos durante meses, en domicilios privados, hasta que las autoridades pudieron ir encontrando alojamiento público.