El cierre de Ormuz atrapa en aguas del Golfo a unos 750 grandes buques

Cristina Porteiro
C. Porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Barcos en el estrecho de Ormuz, vistos desde la costa de Omán.
Barcos en el estrecho de Ormuz, vistos desde la costa de Omán. Amr Alfiky | REUTERS

Navieras como Maersk también han cancelado la travesía por el canal de Suez por el deterioro de la seguridad en toda la región

02 mar 2026 . Actualizado a las 17:45 h.

El tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz está paralizado. Los puertos iraníes y las infraestructuras de los países vecinos ya no son seguros —este mismo lunes, drones de Teherán atacaron una de las refinerías de Aramco en Arabia Saudí—. Eso ha hecho que unos 750 grandes buques se hayan quedado atrapados en aguas del golfo Pérsico. Nadie puede entrar o salir. El proveedor de inteligencia para la industria aseguradora Skytek estima que al menos 100 portacontenedores, 450 petroleros y gaseros y otros 200 graneleros estarían varados en la zona. Según los últimos datos disponibles de Marine Traffic, las embarcaciones se están alejando de la costa iraní, la más expuesta a ataques, con el fin de fondear y encontrar alternativas en otros enclaves. Sin embargo, la naviera alemana Hapag-Lloyd indica que «la actual situación de la seguridad en el Golfo está afectando a los movimientos de los barcos y las operaciones portuarias en toda la región», con cancelaciones, desvíos y retrasos en los países de la zona —Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar, Baréin, Irak, Omán y Arabia Saudí—. La propia compañía aplica desde hoy el Sobrecargo por Riesgo de Guerra (WRS) de 1.500 dólares para un contenedor estándar y de 3.500 para el refrigerado —sobre los 3.650 dólares que cuesta enviar uno desde China a los países del Mediterráneo, según el Freightos Baltic Index—.

Las aseguradoras marítimas, como Gard, Skuld, NorthStandard, London P&I Club y American Club, se niegan a extender coberturas por riesgo de guerra. Algunas ya han cancelado las que estaban vigentes, forzando el apagón del tráfico en esas aguas. Quien quiera seguir atravesando Ormuz, lo hará por su cuenta y riesgo.

Suez tampoco es seguro

La situación en la región es tan crítica que no se descartan ataques a otras vías marítimas como el Mar Rojo, de nuevo bajo amenaza de los hutíes. La danesa Maersk, de hecho, ha anunciado que cesa sus servicios a través del canal de Suez: «Debido al deterioro de la seguridad en Oriente Medio tras la escalada del conflicto militar, hemos decidido pausar por el momento la navegación por Suez, a través del estrecho de Bab el Mandeb», reza su comunicado. Como ya ocurrió en otras ocasiones, la naviera desviará los buques el cabo de Buena Esperanza —rodeando el continente africano—. Una ruta que multiplicará los costes del transporte, las tarifas y, en última instancia, los precios de las mercancías que llegan al cliente final.

Por otro lado, cruceros como el MSC Euribia han tenido que atracar en puertos del Golfo para trasladar a los turistas y buscar opciones para repatriarlos.

El «cerebro» logístico

Más allá de los impedimentos para mover el petróleo y el gas desde el Golfo, «otras mercancías como moda, tecnología o repuestos industriales se están viendo muy afectadas por la situación en el Estrecho de Ormuz», señaló este lunes la secretaria general de la Asociación de Cargadores de España, Nuria Lacaci, quien recuerda que el puerto de Jebel Ali (Dubái) —bajo amenaza— es el «cerebro» logístico de Oriente Medio. Conectado con el aeropuerto, canaliza el flujo de mercancías hacia Europa a través de su espacio aéreo.