Portugal se une contra la extrema derecha y elige al socialista António José Seguro nuevo presidente de la República

Brais Suárez
Brais Suárez LISBOA / E. LA VOZ

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El socialista António José Seguro, vencedor de las elecciones presidenciales en Portugal
El socialista António José Seguro, vencedor de las elecciones presidenciales en Portugal CONTACTO vía Europa Press | EUROPAPRESS

El exministro consigue el 65,72 % de los votos en la segunda vuelta de las elecciones

09 feb 2026 . Actualizado a las 00:26 h.

Portugal apuesta por la moderación con la contundente victoria del socialista António José Seguro frente al ultraderechista André Ventura. Más de un tercio de los votantes (66,8 % frente al 33,2 %) optaron ayer por la opción democrática, que gana en todos los distritos electorales y en todos los ayuntamientos menos dos. Con el centro del país inundado, los electores han eludido al fantasma de la abstención (50 %) y espantado al de la derecha radical y populista para devolver la presidencia a un socialista 20 años después.

En una noche lluviosa y acompañado de su mujer en el centro de congresos de Caldas da Rainha, Seguro valoró que «el pueblo portugués ha elegido los valores de la libertad y de la democracia», en medio de gritos de apoyo. «Es difícil no estar emocionado con este resultado; esta es una victoria con un sabor muy especial». Seguro anunció su candidatura tras doce años de ausencia de la vida pública, desde que fue desbancado del liderazgo del Partido Socialista (PS) por António Costa. Más de una década que entregó a la enseñanza universitaria, que lo convirtió en casi un desconocido para el electorado más joven y en un candidato con escasas opciones de victoria.

Las primeras encuestas le daban un 6 % de intención de voto y el PS no se decidió a apoyarlo hasta que no le quedaba más remedio. Anoche, el líder socialista, José Luís Carneiro, celebró el resultado como un «triunfo de los demócratas» y claramente lo recibe como una ducha fresca en el duro desierto que atraviesa su partido. Seguro, que aceptó el reticente apoyo del PS, no dejó de reivindicarse como candidato «independiente» y «transversal», como ha demostrado con todas sus declaraciones, siempre moderadas y unificadoras. De ahí que su resultado sea un mérito suyo y no partidario, y tan explícito como la senda que ha conducido a él, recabando apoyos de casi todo el arco político, desde la izquierda hasta grandes líderes de la derecha moderada.

El futuro del país luso

Tras conocer los resultados, Ventura le deseó «éxito» y, en una sede prácticamente vacía, dijo «haber luchado contra todo el sistema político portugués». Concluyó que, «no habiendo ganado, los portugueses nos sitúan en un camino para gobernar este país». Su objetivo era superar el 31 % de los votos que había obtenido el primer ministro, Luís Montenegro, en las últimas legislativas, lo que le permite posicionarse como «líder natural de la derecha». También Luís Montenegro se dirigió al país para felicitar al ganador y garantizar «toda la disponibilidad para trabajar por el futuro de Portugal». También recordó que su Gobierno había sido «legitimado» en las urnas recientemente y que, a efectos del Ejecutivo, «nada cambió con esta elección».

Ventura se queda en 1,7 millones de votos y apenas crece 9 puntos frente a la primera vuelta. Seguro pasa del 31 % al 68 %, y de 1,7 a 3,4 millones de votos. Es el político más votado en unas elecciones en Portugal, concentrando una gran parte del electorado de centro y derecha. Se trata de las elecciones más largas de la democracia lusa, que han exigido esta segunda vuelta —solo había ocurrido hace 40 años— y que no se darán por concluidas hasta que, el próximo domingo, voten los cerca de 31.000 electores que no pudieron hacerlo a causa de las inundaciones. El voto no cambiará nada y la jefatura de Estado se mantendrá en la moderación.