Los vínculos entre Mandelson y Epstein ponen contra las cuerdas a Starmer
INTERNACIONAL
Desde el laborismo han comenzado a surgir voces que piden públicamente la renuncia del premier
23 feb 2026 . Actualizado a las 19:02 h.Aunque no conoció ni tuvo trato alguno con Jeffrey Epstein, la sombra del fallecido pederasta estadounidense está poniendo en serios aprietos al primer ministro británico, Keir Starmer. Las reiteradas disculpas por haber designado a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, pese a la amistad de este con el empresario, no aplacan la tormenta política que se cierne sobre él. Prueba de ello es que dentro de su propio partido han comenzado a escucharse las primeras voces que piden su dimisión. «No tiene más remedio que renunciar», declaró este jueves a la BBC la diputada laborista Rachael Maskell, quien calificó la situación del primer ministro de insostenible.
«Ocultó a la Cámara de los Comunes el hecho de que conocía los vínculos entre Peter Mandelson y Jeffrey Epstein en el momento de nombrarlo», añadió la legisladora, que en los últimos meses se ha convertido en una de las críticas más feroces de Starmer por su política de recortes. El también diputado laborista Jonathan Hinder fue otro que pidió públicamente la renuncia del primer ministro, alegando que el nombramiento de Mandelson fue un «error catastrófico» para su administración.
El ambiente entre los parlamentarios laboristas es tenso. «Hemos tenido días malos, pero esto es otra cosa», admitió a The Guardian un exministro y actual diputado, mientras que otro parlamentario dio por hecho que Starmer tiene los días contados al frente del partido y del Gobierno. «La confianza es finita. No sé cómo el primer ministro podrá recuperarla», afirmó. Sin embargo, las posibilidades de que se produzca una revuelta interna antes de las elecciones locales de mayo parecen escasas, según coinciden diversos medios británicos. Entretanto, Starmer volvió el jueves a hacer un mea culpa. «Lo siento», dijo dirigiéndose a las víctimas de Epstein en un acto público. «Lamento haber creído las mentiras de Mandelson y haberlo nombrado embajador», concluyó.