EE.UU. bombardea bases de Estado Islámico en Nigeria «para proteger» a «los cristianos»

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

INTERNACIONAL

El Ejecutivo africano insiste en hablar de conflicto de seguridad, no religioso

27 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Golpe al Estado Islámico (EI) en Nigeria. En una operación conjunta con el Ejército del país africano, Estados Unidos bombardeó ayer posiciones del grupo yihadista en la provincia noroccidental de Sokoto. El ataque responde a la creciente demanda en el seno republicano de dar respuesta a la persecución de los cristianos [mayoría en el sur] pero también a una necesidad de seguridad reclamada por Abuya.

En un comunicado en redes, el presidente Donald Trump aseguró que «Estados Unidos lanzó un ataque poderoso y mortal contra la escoria terrorista del EI en el noroeste de Nigeria, que ha estado atacando y asesinando brutalmente, principalmente, a cristianos inocentes a niveles no vistos en muchos años, ¡e incluso siglos!». Unos ataques en los que el mando en África de las Fuerzas Armadas norteamericanas usaron una decena de misiles Tomahawk desde un buque apostado en el Golfo de Guinea.

El portavoz militar nigeriano Samaila Uba detalló además que «los ataques se basaron en información fidedigna y una cuidadosa planificación operativa, con el objetivo de debilitar la capacidad operativa de los terroristas, minimizando al mismo tiempo los daños colaterales».

Se trata del segundo ataque que Trump lanza contra Estado Islámico este mes. Si bien el primero fue en Siria en represalia por la muerte de dos oficiales en Palmira (Siria), este ataque tiene un trasfondo político mayor. Igualmente, del resultado no se sabe nada, puesto que ni Abuya ni la Casa Blanca detallaron qué daños causaron, cuánta infraestructura o armas se perdieron o cuántas víctimas hubo.

Ya el mes pasado, Trump habló de un «genocidio» sobre la población cristiana en Nigeria, y el Gobierno de dicho país tuvo que salir al paso para refutar dicha afirmación sin negar conflictos entre grupos como Boko Haram o EI que tienen efectos directos o colaterales en los seguidores del nazareno, que representan el 43,4 % de la población según el Pew Research Center.

Dicha afirmación, que analistas internacionales y el propio Ejecutivo nigeriano han desmentido, se ha arrastrado durante años en el seno del partido republicano. El senador Ted Cruz trató de capitalizar el asunto en septiembre y pidió sanciones y una intervención militar directa en el país que Trump tanteó en noviembre.

La organización Puertas Abiertas, sin embargo, detalla que este año han muerto 3.100 cristianos y 2.320 musulmanes por los choques entre el EI y Boko Haram. Analistas internacionales y el propio Ejecutivo nigeriano coinciden en reseñar el conflicto como securitario y no religioso.

El Sahel concentró el 51 % de las muertes por terrorismo a nivel global este año pasado. El EI sigue siendo el grupo más mortal de todo el globo.