Rodrigo Paz Pereira ya es presidente: «Bolivia decidió despertar y lo hizo de pie»

Héctor Estepa
héctor estepa CÓRDOBA (ARGENTINA) / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, tras tomar posesión del cargo
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, tras tomar posesión del cargo LUIS GANDARILLAS | EFE

El líder centrista se pone como reto paliar la situación de un país que está «devastado», con una inflación superior al 19 %

09 nov 2025 . Actualizado a las 12:20 h.

Rodrigo Paz Pereira ya es presidente de Bolivia. El mandatario, heredero de una dinastía de líderes del país andino, y nacido en Santiago de Compostela durante uno de los muchos exilios de su padre, el expresidente Jaime Paz (1989-1993), se enfundó este sábado la banda presidencial con el objetivo de paliar la grave crisis económica que atraviesa el Estado. «El país que recibimos está devastado», dijo el presidente centrista de una Bolivia que registró en octubre una inflación interanual superior al 19 %.

«Nos dejan una economía quebrada, con las reservas internacionales más bajas en 30 años, nos dejan inflación, escasez, deuda, desconfianza y un estado paralizado», señaló el mandatario, que asume el cargo tras dos décadas casi ininterrumpidas de Gobiernos del Movimiento al Socialismo del exmandatario Evo Morales.

A la subida de precios se suma la fuerte depreciación de la moneda nacional, el boliviano, generada por una escasez de dólares —no habría ni 100 millones de divisa estadounidense en las arcas— después de años de desinversión en la industria gasística.

El cóctel ha generado una depauperación del poder adquisitivo de la población y una tremenda escasez de combustible de la que Paz Pereira, cuya madre, Carmen Pereira, es gallega, culpa a sus antecesores, Morales y el presidente saliente Luis Arce. «¿Qué carajos hicieron con la bonanza?», se preguntó. «Bolivia decidió despertar y lo hizo de pie, con el arma más poderosa que existe, el voto y la democracia», añadió.

Paz Pereira dio cuenta también de su intención de abrir el país al mundo. Mandatarios de diversas ideologías de los países vecinos estuvieron en su toma de posesión, después de que el centrista se quejase en campaña que el Gobierno saliente se había cerrado en sus aliados ideológicos de izquierda. Acudieron este sábado a La Paz el argentino Javier Milei, el chileno Gabriel Boric, el ecuatoriano Daniel Noboa, el uruguayo Yamandú Orsi y el paraguayo Santiago Peña. «Nunca más Bolivia aislada del mundo», señaló el nuevo presidente.

España estuvo representada por la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, y la delegación de Bruselas la lideró la vicepresidenta de la Comisión Europea Teresa Ribera. Destacó la presencia de un grupo enviado por EE.UU. liderado por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, después de años de relaciones rotas que Paz Pereira quiere subsanar.

El nuevo mandatario se reunió hace unos días en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio como muestra de la nueva etapa en relaciones internacionales. Aprovechó ese y otros viajes para reunirse también con representantes de instituciones financieras y crediticias como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, aunque en campaña había dicho, en contraposición a su principal rival por la presidencia, el derechista Jorge Quiroga, que no iba a pedir dinero a esos organismos sin antes arreglar la casa.

Ya se ha producido, de hecho, el primero de esos compromisos porque logró que el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) le prestara 3.100 millones de dólares.

Paz Pereira ganó los comicios prometiendo modernizar el Estado y un «capitalismo para todos» que liberalice la economía sin terminar los planes sociales.

Este sábado propuso un acuerdo nacional para transformar el país «con dignidad y sin ataduras ideológicas».