Los republicanos lanzan un «impeachment» contra el secretario de Seguridad Nacional

Miguel Palacio NUEVA YORK / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Un grupo de migrantes, en la frontera entre México y Arizona.
Un grupo de migrantes, en la frontera entre México y Arizona. ALLISON DINNER | EFE

La propuesta, destinada a fracasar, busca explotar la crisis migratoria en EE.UU.

15 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El grupo republicano en la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó ayer el inicio de un impeachment contra el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, por su gestión de la frontera sur del país y de la crisis migratoria. El proceso de destitución, que se concreta después de que un intento similar fracasase hace una semana, tiene escasas posibilidades de prosperar en el Senado, donde los demócratas tienen mayoría.

Según los republicanos, la gestión de Mayorkas ha sido negligente. Mike Johnson, el presidente de la Cámara Baja (republicano), considera que Mayorkas merece ser destituido y «dado que el Secretario se resiste a hacer el trabajo que el Senado le encomendó, la Cámara está obligada a actuar». Una lectura que no compartían todos los legisladores de su grupo parlamentario y que llevó a que la medida se aprobara por un solo voto, con 214 legisladores (todos republicanos) a favor y 213 en contra.

Por su lado, el secretario niega haber descuidado sus funciones y se escuda en la antigüedad e ineficiencia del sistema migratorio de Estados Unidos. No es, además, el único que duda de que exista justificación suficiente para el impeachment. Los legisladores republicanos Ken Buck (Colorado), Mike Gallagher (Wisconsin) y Tom McClintock (California) votaron ayer junto a los demócratas en contra del lanzamiento del juicio político. Ambos han expresado dudas de que las acusaciones contra Mayorkas justifiquen el proceso, y han avisado de que esa forma de actuar podría volverse contra los republicanos en el futuro.

Instrumentalizar la migración

Desde la Casa Blanca, el presidente Joe Biden afirmó que la maniobra del grupo opositor no es más que «un juego político mezquino». Según el mandatario, «la Historia no verá con benevolencia a los republicanos de la Cámara de Representantes por su descarado acto de partidismo anticonstitucional».

El esfuerzo forma parte de la ofensiva de la formación para instrumentalizar la crisis migratoria con fines electorales. Una ofensiva que ya consiguió hundir la semana pasada la propuesta legislativa del Senado dirigida a paliar los efectos de dicha crisis y cuyo fracaso ya ha comenzado a tener consecuencias materiales en la gestión fronteriza.

Así, ante el déficit de financiación de 700 millones de dólares que sufre el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE.UU. (un déficit que la propuesta legislativa pretendía solucionar), la agencia migratoria ya ha comenzado a diseñar planes para recortar sus capacidades de arresto. Una medida que, en contra de los demandas de los republicanos, reduciría la cantidad de personas que se pueden mantener bajo custodia en más de 10.000, y que podría obligar a las autoridades a dejar en libertad a miles de migrantes irregulares.