Carolina del Sur pone a prueba el apoyo electoral de Joe Biden

Miguel Palacio NUEVA YORK / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

Las primarias servirán también para medir el respaldo afroamericano

03 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Sin rivales de peso dentro de su partido, Joe Biden, presidente de Estados Unidos, parece tener su lugar como candidato demócrata a la Casa Blanca asegurado. Este sábado, la celebración de las primeras primarias oficiales del calendario de los progresistas, en Carolina del Sur, servirán para tomar el pulso a los electores demócratas.

«Yo no estaría aquí sin los votantes demócratas de Carolina del Sur, eso es un hecho» reconocía el presidente de EE.UU. en un acto de campaña la semana pasada. En 2020, Biden llegó a Carolina del Sur— entonces en cuarto lugar en el calendario de primarias demócratas— después de perder en Iowa, Nuevo Hampshire y Nevada. En Carolina del Sur, y gracias al voto afroamericano, Biden se impuso con contundencia y ganó en todos los distritos del estado. A partir de aquella fecha triunfal, la campaña del ahora presidente comenzó a mejorar sus resultados electorales, y el de Delaware se hizo con la nominación de su partido.

Para Biden y el Partido Demócrata, la importancia de aquella victoria merecía un premio, y el Comité Demócrata Nacional (DNC) decidió que en las primarias de 2024, el estado del sureste encabezaría la competición por la nominación del partido. La novedad buscaba, además, responder a una realidad: los dos estados que encabezaban las primarias tradicionalmente, Iowa y Nuevo Hampshire, no eran, por blancos, representativos del electorado al que se dirigen los demócratas. 

Movilización de votantes

En palabras del propio Biden, «durante décadas, los votantes negros han sido la médula espinal del Partido Demócrata». A pesar de ello, decía el presidente, el Partido Demócrata se quedaba corto a la hora de reconocer «su importancia en el calendario de la nominación». Por ello, era hora de darles «una voz potente y temprana en el proceso», y en febrero del 2023 los demócratas decidían reformar el orden de su proceso de primarias.

Este año, además, Carolina del Sur servirá para comprobar hasta qué punto los votantes demócratas están movilizados. La cita llega en un momento de acusada debilidad de la candidatura de Biden. A estas alturas del año electoral, la popularidad del presidente está en mínimos —según FiveThirtyEight sólo el 39% de los estadounidenses aprueban a Joe Biden— y las encuestas apuntan a que su duelo con su más que probable rival, Donald Trump, no solo está terriblemente igualado, sino que podría caer con más facilidad del lado del republicano.

El sábado en Carolina del Sur, la falta de competencia en las primarias —ninguno de los otros candidatos tiene posibilidades reales de evitar la nominación de Biden— podría reducir la participación. No obstante, el estado debería servir a los demócratas para evaluar hasta qué punto pueden contar con el voto afroamericano. Un voto que no solo es tradicionalmente demócrata —ningún presidente demócrata ha recibido menos del 80 % del voto negro desde los años 40— sino que, además, podría ser crucial para que Joe Biden se siente en el Despacho Oval nuevamente.