Israel prepara la batalla final en Rafá

Mikel Ayestaran JERUSALÉN / COLPISA

INTERNACIONAL

Un grupo de gazatíes, saliendo el viernes de Jan Yunis hacia Rafá.
Un grupo de gazatíes, saliendo el viernes de Jan Yunis hacia Rafá. DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

El Ejército hebreo da por controlada toda la Franja salvo la última ciudad palestina, donde ha confinado a 1,3 millones de refugiados

02 feb 2024 . Actualizado a las 22:00 h.

Israel avanza en Gaza y anuncia que extiende sus operaciones a Rafá y la línea fronteriza con Egipto. Cuatro meses después del estallido de la guerra, el Ejército hebreo no ha logrado ni liberar a los cautivos en manos de Hamás —136 en estos momentos— ni cazar a los grandes líderes del grupo islamista; Rafá es la última ciudad de la Franja que les queda por asaltar. El problema es que éste es el lugar donde se hacinan más de un millón de personas que, siguiendo las órdenes hebreas, dejaron sus casas para escapar de los bombardeos. «La Brigada Jan Younis de Hamás se jactó de que opondría fuerte resistencia y la hemos desmantelado. Estamos completando la misión en esta ciudad y también llegaremos a Rafá. Eliminaremos a todos los terroristas que intentan hacernos daño», declaró este viernes el ministro de Defensa, Yoav Gallant. Estas palabras sobre los próximos movimientos coincidieron con un mensaje sobre el posible nuevo acuerdo de alto el fuego que, según Gallant, «no se aplicará a la frontera norte», en un mensaje directo a Hezbolá. En Rafá vivían 300.000 personas antes de la guerra y ahora se ha convertido en la ciudad más poblada de Gaza con 1,3 millones. Llegaron con lo puesto huyendo de los bombardeos y se encontraron en un lugar colapsado, inundado por las lluvias y sin los servicios mínimos para atender semejante desplazamiento de población. Jens Laerke, portavoz de Naciones Unidas, alertó de que «Rafá es una olla a presión de desesperación y tememos por lo que viene después (.) Es como si cada semana pensáramos que no puede empeorar. Bueno, imagínate. Se pone peor», advirtió. Una semana después de conocer el fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre el genocidio, las cosas no han cambiado sobre el terreno. El Ejército avanza y el número de muertos supera los 27.000, la mayoría mujeres y niños. Catar, Egipto y Estados Unidos trabajan para lograr una nueva tregua y Hamás estudia una propuesta a la que no ha dado por ahora el visto bueno. Osama Hamdan, alto cargo del grupo islamista en Beirut, declaró que mantienen sus demandas iniciales de un alto el fuego permanente, no una simple pausa, y de la liberación de miles de prisioneros a cambios de los 136 cautivos. Hamdan mencionó a Marwan Barghouti, líder de Fatah y una de las figuras más carismáticas entre los palestinos por su capacidad de unir a las diferentes facciones, y Ahmad Saadat, líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina, como los dos primeros nombres de la lista de presos a liberar.

Nueva tregua

Ambas partes mantienen de cara al público que el acuerdo está lejano porque las diferencias son grandes, pero los contactos son intensos y la presión para que salga adelante también. En Tel Aviv, las familias de los cautivos han convocado una nueva concentración al término del shabat bajo el lema '120 días bajo tierra y sin aire: ¡los rehenes están en peligro mortal!'. El Ejército israelí ha logrado debilitar la capacidad de Hamás de lanzar cohetes hasta unos niveles que le han hecho aligerar las medidas de seguridad en las comunidades próximas a la Franja. Las escuelas reabrirán sus puertas y se autorizan reuniones de hasta cien personas en exteriores y trescientas en interiores. En los kibutz afectados por el ataque del 7 de octubre se mantendrán las medidas especiales. El Ejército justificó esta decisión por la importancia de encontrar un «equilibrio entre salvar vidas y mantener la rutina en un entorno de emergencia».

Mientras, el exministro de Defensa, Avigdor Lieberman, sumó una nueva propuesta. Sugirió que Egipto debería controlar la Franja de Gaza y Jordania, Cisjordania. El dirigente de origen moldavo, líder del partido ultranacionalista Yisrael Beitenu, declaró al diario The Jerusalem Post que es hora de «soluciones pragmáticas» porque «entendemos que la idea de dos Estados ha muerto. No existe».