Un niño francés de 11 años sobrevivió solo dos años en un apartamento comiendo conservas

asunción serena PARÍS / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

TERESA SUAREZ | EFE

El menor se encuentra en una casa de acogida, y la madre, que ha negado en todo momento las acusaciones, tiene suspendidos los derechos de visita

22 ene 2024 . Actualizado a las 10:46 h.

Un niño francés pasó entre los 9 y los 11 años viviendo solo, alimentándose a base de conservas, sin electricidad y sin calefacción, porque su madre, con la que había vivido hasta entonces, decidió trasladar su residencia a varios kilómetros de distancia. El suceso tuvo lugar en Nersac, una pequeña localidad del suroeste de Francia en la que viven poco más de 2.000 habitantes.

La historia, que ha conmocionado a todo el país, ha sido revelada por el periódico de la región, Charente Libre. Ahora todo el mundo se pregunta cómo es posible que nadie se hubiera dado cuenta antes de que el menor estuviera solo en un apartamento entre el 2020 y el 2022. El piso estaba alquilado a nombre de su madre, que decidió instalarse en casa de su compañera a unos cinco kilómetros de distancia, y le visitaba de vez en cuando, sobre todo, para llevarle algo de comer. Él se agenciaba a veces algunos tomates que cogía del huerto de una vecina con su permiso. «Cogía el autobús para ir al colegio, iba siempre bien arreglado, hacía sus deberes, sonriente, muy buen alumno, siempre limpio y educado... No había ninguna señal de que estuviera abandonado» asegura Barbara Couturier, la alcaldesa de Nersac a FT1.

Su situación podría haber seguido así si no fuera porque la madre decidió solicitar a los servicios sociales una ayuda financiera para comprar alimentos, en mayo del 2022. La persona encargada de los servicios sociales es la propia alcaldesa. «Nos dijo que tenía problemas financieros, que la nevera estaba vacía», recuerda en declaraciones a BFMTV. Le dieron de forma urgente cuatro bonos para canjearlos por comida en el supermercado, pero la alcaldesa quiso saber en qué los empleaba. «El gerente me dijo que cogía congelados, pizzas y galletas, y no me gustó mucho porque los niños tienen que comer frutas y verduras». Al mismo tiempo, le llegaron rumores de personas que vivían en aquel barrio diciendo que había un niño solo en un apartamento, por lo que dedujo que podía ser el mismo y lo puso en conocimiento de la policía municipal y la gendarmería, que acababa de recibir la denuncia de una mujer alertando sobre la presencia de un niño viviendo solo. Desde septiembre del 2022 se encuentra en un hogar de acogida.

 En cuanto a la madre, que ha negado en todo momento las acusaciones, ha sido condenada al uso de un brazalete electrónico durante 6 meses por haberlo abandonado y la obligación de someterse a tratamiento. Además se le han suspendido los derechos de visita.