El sector ultra del Gobierno israelí endurece su mensaje para forzar la expulsión de la población palestina en Gaza

La Voz REDACCIÓN

INTERNACIONAL

Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel.
Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel. AMIR COHEN | REUTERS

Los ministros Smotrich y Ben Gvir han abogado por la «migración voluntaria» de los dos millones de árabes que residen en el enclave tras el fin de la ofensiva militar

03 ene 2024 . Actualizado a las 12:29 h.

El ministro de Finanzas de Israel, el ultraderechista Bezalel Smotrich, ha redoblado este miércoles sus mensajes a favor de la expulsión forzosa de palestinos de la Franja de Gaza tras las críticas vertidas por Estados Unidos a los llamamientos en este sentido por parte de varios miembros del Gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu.

«Más del 70 por ciento de la población israelí apoya hoy una solución humanitaria de impulsar la migración voluntaria de árabes gazatíes y su absorción en otros países», ha manifestado en su cuenta en la red social X, sin especificar la fuente de este dato. Así, ha manifestado que «un país pequeño» como Israel «no puede permitirse que a cuatro minutos de distancia de una comunidad haya un centro de odio y terrorismo en el que dos millones de personas se levantan cada día con la aspiración de destruir el Estado de Israel y asesinar y violar a judíos, allá donde estén», en referencia a la Franja de Gaza.

«La sociedad israelí no estará de acuerdo con el hecho de que continúe esta realidad en Gaza. Es necesario repensar y compartir con nuestros amigos en la sociedad internacional (ideas) que logren paz, seguridad y prosperidad para todos los pueblos de la región y que permitan a los residentes del sur volver a sus hogares con seguridad y paz», ha zanjado Smotrich.

Durante los últimos días, tanto Smotrich como el ministro de Seguridad Nacional israelí, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, han abogado por la «migración voluntaria» de los palestinos tras el fin de la ofensiva militar contra Gaza, desencadenada tras los ataques ejecutados el 7 de octubre por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).

La ofensiva ha provocado ya el desplazamiento de 1,9 millones de palestinos dentro de Gaza, lo que supone cerca del 90 por ciento de la población total, ante lo que varios ministros y diputados israelíes han abogado incluso por una nueva ocupación del enclave, opción denunciada en reiteradas ocasiones por Naciones Unidas. De hecho, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Matthew Miller, criticó el martes la «retórica incendiaria e irresponsable» por parte de Smotrich y Ben Gvir por su defensa de la expulsión forzosa de población de Gaza, antes de insistir en que «Gaza es tierra palestina y seguirá siendo tierra palestina».

En respuesta, Ben Gvir dijo que pese a «apreciar» a Estados Unidos, Israel «no es una estrella más en la bandera estadounidense». «Estados Unidos es nuestro mejor amigo, pero antes que nada haremos lo mejor para el Estado de Israel: la migración de cientos de miles de personas desde Gaza permitirá a los residentes del enclave regresar a casa y vivir con seguridad», sostuvo.

El Ejército de Israel lanzó su ofensiva contra el enclave palestino tras los ataques de Hamás, que dejaron unos 1.200 muertos y cerca de 240 secuestrados. Las autoridades del enclave, controladas por el grupo islamista, han denunciado hasta ahora más de 22.300 palestinos muertos a causa de la ofensiva israelí, a los que se suman más de 300 muertos en operaciones de las fuerzas de seguridad y ataques por parte de colonos en Cisjordania y Jerusalén Este.