Ucrania y Polonia negocian salidas pacíficas para el conflicto del grano

Andrés Rey REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

El presidente polaco, Andrzej Duda, recibiendo a Volodímir Zelenski en Varsovia el pasado 5 de abril.
El presidente polaco, Andrzej Duda, recibiendo a Volodímir Zelenski en Varsovia el pasado 5 de abril. Marcin Obara | EFE

La OTAN llama a mantener el apoyo a Kiev para conseguir «una paz duradera»

28 sep 2023 . Actualizado a las 08:46 h.

Ante el veto de Varsovia contra el cereal ucraniano, Kiev se había planteado responder con una medida recíproca. Ojo por ojo. Sin embargo, Ucrania ha dado un paso hacia el país vecino y le ha propuesto retomar las exportaciones de manera limitada.

Los ministros de Agricultura de los dos Estados —el ucraniano Mykola Solski y el polaco Robert Telus— se reunieron ayer por videollamada para tratar el tema.

«Hemos hablado del plan de acción ucraniano», expuso Solski en un comunicado. «Polonia decidirá, si se llega a un acuerdo, los certificados que permitan la entrada de cereales ucranianos», advirtió Telus en X (Twitter). «Ucrania no puede influenciar el mercado polaco». Además, felicitó a Kiev por abrirse a dialogar en vez de tomar acciones vengativas.

Durante el encuentro virtual, Telus también pidió que Ucrania retire su queja ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). «Sería bueno porque si queremos hablar y buscar soluciones a largo plazo, entonces esta división no es necesaria. Por tanto, la queja debería retirarse», explicó. «No solo por infundada, sino también para facilitar unas negociaciones fructíferas y a buen nivel».

Solski abordará la petición con el Ministerio de Economía antes de tomar una decisión, según el ministro polaco. Eso sí, ambos han coincidido en calmar las cosas, después de varias semanas cruzando declaraciones y enturbiando la que parecía la relación más estable de la región.

Antecedentes

El veto llegaba en abril por parte de Polonia, Hungría, Rumanía y Eslovaquia. «El grano ucraniano se produce en grandes cantidades, a precios extremadamente bajos y con métodos que no se aceptan en la UE. Esto provoca un gran daño a quienes viven del campo en nuestros países», había comentado el ministro húngaro István Nagy.

En un principio, la Comisión Europea consideró desacertado el veto, pero poco después reculó y ofreció a los cuatro Estados cien millones de euros en ayudas para mitigar el impacto de estas importaciones.

Hace algo más de dos semanas, el viernes 15 de septiembre, Bruselas puso fin a las restricciones. Hungría, Polonia y Eslovaquia, en cambio, decidieron prorrogarlas unilateralmente. Fue entonces cuando llegó la denuncia de Ucrania ante la OMC contra los tres países, junto con unas duras palabras de su presidente, Volodímir Zelenski, ante la Asamblea de la ONU. Criticó la «aparente solidaridad» de ciertos Estados que «hacen tratos bajo la mesa con Rusia». Polonia se dio por aludida, calificó el gesto de «inaceptable» y anunció que no enviaría más armas a Ucrania.

Avances en el terreno

Con o sin armamento polaco, los ucranianos continúan ganándoles posiciones a los rusos. «La contraofensiva sigue avanzando. En algunas zonas, las fuerzas ucranianas han superado las defensas rusas», afirmó ayer el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. No obstante, lamentó que Putin no haya cambiado sus objetivos. Stoltenberg llamó a mantener el apoyo internacional a Kiev como la mejor forma de lograr «una paz duradera».