Expulsiones forzadas y masivas de migrantes subsaharianos en Túnez

LA VOZ REDACCIÓN / AGENCIAS

INTERNACIONAL

Un grupo de turistas se internan en el desierto de Douz, en el sur de Túnez
Un grupo de turistas se internan en el desierto de Douz, en el sur de Túnez Paz Torrente | efe

El presidente Kais Said realizó en febrero un discurso que desencadenó una oleada de ataques racistas contra africanos negros

09 ago 2023 . Actualizado a las 18:31 h.

Las fuerzas de seguridad tunecinas han llevado a cabo en la última semana expulsiones forzadas de hasta 700 personas migrantes y solicitantes de asilo subsaharianas, incluida una treintena de menores y varias mujeres embarazadas, a una zona tapón militarizada y remota en la frontera con Libia, sin acceso a comida, agua o asistencia humanitaria, denunció Human Rights Watch (HRW), que ha pedido al Gobierno de Túnez que detenga estas acciones.

«El Gobierno tunecino debería detener las expulsiones colectivas y permitir urgentemente el acceso humanitario a los migrantes y solicitantes de asilo africanos que ya han sido expulsados», ha declarado la investigadora de derechos de los migrantes de HRW, Lauren Seibert, según reza un comunicado.

«No solo es inconcebible abusar de las personas y abandonarlas en el desierto, sino que las expulsiones colectivas violan el derecho internacional», ha denunciado la investigadora, que ha indicado que las autoridades deben realizar evaluaciones de la situación legal individual de acuerdo con el debido proceso antes de deportar a alguien.

Asimismo, Seibert ha instado al Gobierno tunecino a investigar a las fuerzas de seguridad implicadas en los abusos. También ha indicado que las delegaciones diplomáticas de los países africanos deben tratar de localizar y evacuar a cualquiera de sus nacionales expulsados a la frontera, mientras que ha hecho un llamamiento a la Comisión de la Unión Africana para que condene las expulsiones abusivas y presione al país para que brinde asistencia inmediata a los afectados.

Según testigos consultados por HRW, las autoridades tunecinas habrían expulsado entre 500 y 700 personas desde el pasado 2 de julio. Los expulsados eran de varias nacionalidades africanas —marfileños, cameruneses, malienses, sudaneses, entre otros— y había al menos 29 niños y tres mujeres embarazadas.

Los entrevistados han indicado a la ONG que habían sido arrestados en redadas de la Policía, la Guardia Nacional o el Ejército en la ciudad de Sfax o sus alrededores, localidad portuaria, uno de los principales puntos de partida de migrantes hacia Europa. Las personas con las que ha consultado HRW han afirmado que varias personas han muerto en la zona fronteriza, algunos por heridas de bala o golpes de los militares.

Ningún grupo no gubernamental tuvo acceso al área, por lo que HRW no ha podido confirmar estos relatos de forma independiente.

Las fuerzas de seguridad enviaron a los detenidos a 300 kilómetros de distancia, a un punto en la frontera con Libia, donde quedaron atrapados sin poder ingresar a territorio libio ni regresar a Túnez.

No obstante, la situación en Sfax también se ha complicado en las últimas semanas, cuando los residentes han hecho una campaña para que los extranjeros abandonen el lugar, llegando a atacar a los migrantes y registrándose varios enfrentamientos que se han saldado con la muerte de al menos un hombre de Benín y un tunecino.

El presidente de Túnez, Kais Said, realizó en febrero un discurso que desencadenó una oleada de ataques racistas contra africanos negros, puesto que vinculó a los migrantes indocumentados con la delincuencia y un complot para alterar al composición demográfica del país.

Said pidió este martes restaurar la seguridad en Sfax, insistiendo en que el país «nunca será guardia de fronteras» de otros países, que ejercerá como zona de tránsito o de residencia para solicitantes de asilo y que rechazará a los migrantes ilegales. Cabe recordar que numerosas ONG han acusado al mandatario de alentar una campaña de violencia xenófoba contra los migrantes subsaharianos que usan al país como trampolín para alcanzar Europa.