Los sindicatos franceses se reunirán con Macron para discutir sobre la reforma de las pensiones

La Voz REDACCIÓN

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El presidente francés Emmanuel Macron.
El presidente francés Emmanuel Macron. GONZALO FUENTES | REUTERS

El líder de la CFDT, Laurent Berger, insistió en que sigue sin aceptar el retraso de la edad de jubilación de la reforma

30 abr 2023 . Actualizado a las 13:55 h.

Los sindicatos franceses van a mantener su acción para reclamar la anulación de la reforma de las pensiones, siguiendo con la protesta que protagonizan desde enero, y aunque están dispuestos a acudir al diálogo al que les va a convocar el Gobierno, lo harán con condiciones, según Efe.

Este es el mensaje, con matices importantes, de los principales líderes sindicales en víspera de la décimo tercera jornada de movilización unitaria que han convocado este 1 de mayo contra esa reforma de pensiones que retrasará la edad mínima de jubilación de los 62 años actualmente a 64. «Por supuesto que vamos a ir a discutir», señaló este domingo el secretario general de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT, primera central del país), Laurent Berger, cuando se le preguntó en una entrevista radiotelevisada por LCI sobre la esperada convocatoria que les va a lanzar en los próximos días la primera ministra, Élisabeth Borne.

Berger señaló que «iremos a discutir porque ése es el papel de los sindicalistas», pero puntualizó que lo harán sobre la base de un método que les implique en la toma de decisiones y sobre los temas que consideran que tienen interés para los trabajadores. Insistió en que sigue sin aceptar el retraso de la edad de jubilación de la reforma «y no la aceptaré nunca, pero miro la realidad de frente».

Eso significa que las formas de movilización van a evolucionar, por ejemplo dando apoyo a los parlamentarios de oposición que quieren que prospere una ley para anular la reforma, o con fórmulas que se van a negociar entre todos los sindicatos el martes. También que en paralelo quieren avanzar con el Gobierno y con la patronal en asuntos que interesan a los trabajadores, como las subidas salariales, la organización del trabajo o las condiciones laborales.

Avisó de que «tendremos exigencias en términos de resultados concretos». El líder de la CFDT, organización de tendencia reformista, insistió en su voluntad de mantener la unidad sindical, pero reivindicó la diversidad entre las centrales y señaló que no se hará necesariamente todo en común. La secretaria general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Sophie Binet, indicó por su parte que también acudirán a la convocatoria del Gobierno pero «con nuestra agenda social», y eso incluye demandas salariales, de mejora de las condiciones laborales para disminuir los accidentes en el trabajo o de reducción del tiempo de trabajo, entre otras.

En una entrevista al canal France 3, Binet advirtió de que no harán «de bomberos» para salvar la cara al Ejecutivo y reiteró igualmente su voluntad para mantener la unidad sindical, bastante inédita, que se ha mantenido durante las protestas contra la reforma de las pensiones.

Tanto Binet como Berger coincidieron en cargar contra la actitud de menosprecio que consideran que ha mantenido el Gobierno y el presidente, Emmanuel Macron, en esta crisis, que ha generado un resentimiento social y que a su juicio electoralmente a quien acaba beneficiando es a la extrema derecha de Marine Le Pen. «Dejar que las cosas se pudran, eso beneficia a Le Pen», subrayó el segundo.