Alberto Fernández renuncia a optar a la reelección como presidente de Argentina

Héctor Estepa BOGOTÁ / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Alberto Fernández y Cristina Fernández, durante la campaña electoral del 2019.
Alberto Fernández y Cristina Fernández, durante la campaña electoral del 2019. AGUSTIN MARCARIAN | REUTERS

La decisión da el pistoletazo de salida para la precampaña de las presidenciales de octubre

21 abr 2023 . Actualizado a las 19:59 h.

Resuelta una de las principales incógnitas de los comicios argentinos de finales de octubre. El presidente, Alberto Fernández, anunció este viernes que no se presentará a la reelección. Es la primera vez que un máximo mandatario habilitado para competir por su cargo decide salirse de la carrera, algo que muestra la profunda crisis de un Gobierno dividido a la interna, cuya popularidad se ha desplomado por debajo del 20 % y que lucha contra una inflación superior al 100 % interanual y un aumento de la pobreza, que ya afecta al 39,2 % de la población.

«Desde que comencé a militar políticamente en los años 70, nunca antepuse una ambición personal a la necesidad del conjunto. Como militante peronista siempre supe que primero estaba la patria, después el movimiento y por último, los hombres», señaló Fernández en el vídeo con el que dio a conocer su renuncia a volver a presidir el país.

«No han sido estos años tiempos fáciles», admite el mandatario progresista en el vídeo, de siete minutos, en el que repasa los principales desafíos de su gestión, como la deuda de 44.000 millones de euros con el Fondo Monetario Internacional heredada del Gobierno del liberal Mauricio Macri, la pandemia, la guerra de Ucrania y la sequía que afecta al país y que ha dejado pérdidas milmillonarias.

Distanciamiento con Kirchner

Fernández se retira de la carrera presidencial después de haberse distanciado profundamente de la vicepresidenta y exmandataria Cristina Fernández Kirchner. La disputa interna ha marcado fuertemente al actual Gobierno. Sigue rota la comunicación entre ambos, salvo en ocasiones muy especiales. Con la salida del presidente de la carrera, la principal incógnita en el golpeado oficialismo es discernir si sus precandidatos irán a primarias competitivas el próximo agosto, o si Kirchner, fortalecida ahora, presiona por un acuerdo político entre las tendencias más izquierdistas del peronismo, que ella lidera, y las moderadas, como ya sucedió precisamente en las elecciones del 2019 con la actual pareja de Gobierno.

Todo se mueve en torno a un axioma que tiene claro la gran mayoría de los peronistas: con Cristina es imposible ganar, debido a sus índices de desaprobación, pero sin Cristina también.

Las opciones del oficialismo

Por eso no es descartable un acuerdo como el del 2019, aunque los entornos albertistas apuestan por primarias competitivas. Entre los presidenciables se encuentran el moderado embajador en Brasil, Alberto Scioli, que ya trabaja con asesores albertistas, el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, afín a Kirchner, el líder sindical Juan Grabois, que podría recabar apoyos de ambas tendencias, y el equidistante ministro de Economía, Sergio Massa, a priori uno de los más fuertes pero cuya popularidad baja por la crisis económica. Kirchner dijo que no se presentaría «a nada», pero su entorno sigue apoyando su candidatura.

La coalición oficialista aparece segunda en la mayoría de encuestas en unos comicios que se han reducido a cuatro nombres, tras haber renunciado a la contienda también el expresidente Macri: el del futuro candidato peronista, los macristas Horacio Rodríguez Larreta, alcalde de Buenos Aires, y Patricia Bullrich, que lideran las encuestas aunque con escaso y disminuido margen, debido a una brutal competencia interna entre ambos líderes, y el anarcocapitalista Javier Milei, cuyas posibilidades han crecido considerablemente a rebufo de los problemas del macrismo y no se descarta que pueda llegar a pasar a segunda vuelta en detrimento de una de las otras candidaturas.