El Reino Unido albergará en antiguas bases militares a los inmigrantes ilegales

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

La policía fronteriza desembarca a inmigrantes rescatados en el canal de la Mancha en el puerto inglés de Dungeness.
La policía fronteriza desembarca a inmigrantes rescatados en el canal de la Mancha en el puerto inglés de Dungeness. PETER NICHOLLS | REUTERS

El Gobierno británico afirma que la decisión no solo busca ahorrar dinero, sino disuadir más simpapeles a cruzar el canal de La Mancha

29 mar 2023 . Actualizado a las 19:51 h.

Cuatro antiguas bases de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) serán acondicionados para albergar a los inmigrantes que entren ilegalmente en el Reino Unido y que, según el nuevo proyecto de ley, permanecerán detenidos temporalmente antes de ser deportados. Así lo anunció este miércoles el secretario de Estado para Inmigración, Robert Jenrick, durante una intervención en la Cámara de los Comunes. Las bases se encuentran en las regiones de Lincolnshire, Essex y Sussex. También se está valorando el uso de antiguos ferris de pasajeros.

Jenrick admitió que la medida persigue dos objetivos. Por un lado, ahorrar dinero, al dejar de pagar los hoteles que albergan los miles de simpapeles que se encuentran ya en el país. Por otro, disuadir a más personas de intentar alcanzar las costas británicas. Según la BBC, 51.000 inmigrantes están actualmente en unos 400 hoteles. «El alojamiento para los migrantes debe satisfacer las necesidades básicas de vida y nada más, porque no podemos correr el riesgo de convertirnos en un imán para los millones de personas desplazadas que buscan mejores perspectivas económicas», afirmó Jenrick. 

Prioridad para Sunak

Una de las cinco prioridades que el Gobierno de Rishi Sunak se trazó para este año es frenar la inmigración ilegal. En el 2022, se batió un récord, con la llegada de 45.756, tras cruzar el canal de La Mancha en endebles embarcaciones. Y hace solo unas semanas la ministra del Interior, Suella Braverman, admitió que hasta 80.000 personas podrían llegar durante este año.

Para revertir la situación, el Ejecutivo conservador ha presentado duras medidas. Entre ellas, un proyecto de ley que prohíbe a quienes entren de forma ilegal en el país la posibilidad de solicitar asilo. El borrador también prevé que quienes llegue a las costas británicas ilegalmente se les impedirá solicitar la ciudadanía de por vida y no solo serán expulsados, sino que se les negará el ingreso de forma permanente.

La iniciativa ha sido duramente criticada por la oposición. La diputada laborista Yvette Cooper dijo que el anuncio era «una admisión del fracaso» en la política de asilo del Gobierno.

Pero no solo los adversarios del Gobierno cuestionaron el plan, las autoridades de los municipios donde están las bases, algunos de ellos en manos tories, han anunciado que acudirá a la Justicia para que lo paralice.