La Guardia Civil y el FBI detienen en Barajas al testaferro de un oligarca ruso

Melchor Sáiz-Pardo MADRID / COLPISA

INTERNACIONAL

Agentes del FBI y de la Guardia Civil, durante la detención del testaferro en Barajas.
Agentes del FBI y de la Guardia Civil, durante la detención del testaferro en Barajas. SPANISH POLICE

El ciudadano británico, dedicado al mantenimiento de barcos en Palma, está acusado de ser el hombre de paja en España de Viktor Vekselberg, uno de los magnates más cercanos a Putin

23 ene 2023 . Actualizado a las 21:09 h.

Un golpe conjunto de la Guardia Civil, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. contra las redes que el Kremlin y los magnates rusos están usando para tratar de saltarse el embargo impuesto tras la invasión de Ucrania en febrero del 2022.

Los agentes, en el marco de la operación Magnolia, detuvieron el viernes en el Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, a un ciudadano británico, Richard Masters, que supuestamente ejercía como testaferro en España de uno de los grandes oligarcas rusos, Viktor Vekselberg un conocido magnate con intereses en los sectores petrolíferos, energéticos y de las telecomunicaciones y de la esfera más cercana a Putin.

Master, de 52 años, está acusado de haber ocultado a través de su empresa de gestión de embarcaciones de lujo con sede en Palma de Mallorca y de un complicado entramado societario, que el megayate Tango, incautado en la isla en abril del 2022 tras la invasión de Ucrania, era en realidad propiedad de Vekselberg.

La Audiencia Nacional dejó el domingo en libertad a Masters, aunque le retiró el pasaporte como media cautelar mientras se dirime su extradición a Estados Unidos. 

Islas Vírgenes y Panamá

Según informaron mandos de la investigación, el arrestado opacó la verdadera titularidad de el Tango, valorado en 90 millones de dólares, de 77 metros de eslora y cuatro plantas y de bandera de Islas Cook, detrás de una sociedad ubicada en Islas Vírgenes, que, a su vez, administra una firma en Panamá, que estaría controlada en última instancia estaría controlada por Master en nombre del oligarca.

El arresto del británico se produjo a instancias de Washington, que desde el 2014 tiene en su foco los negocios opacos de Vekselberg, por los delitos de fraude, infracción a la Ley de Facultades Económicas Internacionales de Emergencia de EE.UU. y blanqueo de capitales, bajo las normas legales de aquel país, por la imposición y cumplimiento de las sanciones impuestas a personas físicas y jurídicas de origen ruso.

Vekselberg ya fue objeto de sanción en abril del 2018, por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de EE.UU., tras las anexión de la península Crimea por parte de la Federación Rusa del año 2014, y nuevamente, tras la invasión rusa de Ucrania.

«El objeto de la sanción es la actuación de este ciudadano ruso para o en favor del Gobierno de la Federación Rusa, así como por sus operaciones de carácter tecnológico en dicho Estado», apuntó el Ministerio del Interior.

El falso Fanta

El ciudadano británico detenido es propietario y administrador de una sociedad mercantil con sede en el paseo marítimo de Palma, Master Yachts, dedicada al mantenimiento y prestación de servicios administrativos a embarcaciones. Entre sus clientes y embarcaciones gestionadas, figuraba desde hace tiempo el yate del oligarca, que era utilizado por Vekselberg y su entorno familiar.

«Asimismo, la sociedad del detenido prestó servicios orientados a satisfacer las necesidades personales del propietario y usuarios del yate con conocimiento de la existencia de las sanciones y prohibiciones existentes sobre esta persona», explicó este lunes la Guardia Civil, que acusa a Masters de ocultar la verdadera propiedad del yate tras un nombre falso, el Fanta, para no levantar sospechas. De esta manera, proporcionó servicios y bienes al propio yate, a su propietario y sus usuarios, por un valor de 485.149,03 dólares, según las autoridades estadounidenses.

Igualmente, el detenido y su empresa percibieron ganancias considerables aprobando y coordinando el presupuesto operativo anual del yate, en el cual consta que una gran parte de dicho presupuesto estaba destinado a los honorarios pagados a la propia compañía gestora de la embarcación.

Los investigadores, calculan que el detenido y su empresa ganaron aproximadamente más de 800.000 euros por la administración del yate. 

La operación ha sido llevada a cabo por la Jefatura de Información de la Guardia Civil (UCE3).