Los problemas de Joe Biden crecen con el hallazgo de más documentos clasificados

La Voz WASHINGTON / EFE

INTERNACIONAL

JONATHAN ERNST | REUTERS

Los nuevos papeles de su época en la que fue vicepresidente de Obama se hallaron en su casa  Delaware, después del hallazgo un día antes de otros cerca del garaje y en noviembre en una oficina de Washington

23 ene 2023 . Actualizado a las 22:47 h.

El caso de los papeles clasificados que el presidente estadounidense, Joe Biden, conservó irregularmente en su domicilio y en su oficina cuando era vicepresidente continúa complicándose, después de que la Casa Blanca haya confirmado este sábado el hallazgo de más documentos.

Por tercera vez en una semana, la Casa Blanca tuvo que dar explicaciones sobre un caso que puede complicar los dos últimos años de mandato del presidente Biden antes de las próximas elecciones presidenciales del 2024, a las que todavía no ha confirmado si se presentará.

Los nuevos papeles clasificados de la época en la que fue vicepresidente de Barack Obama se hallaron en una de las mansiones que tiene en Wilmington (Delaware). En concreto son cinco páginas adicionales con marcas de clasificación que fueron encontradas el jueves por el abogado de la Casa Blanca Richard Sauber, quien registró la residencia después de que el miércoles los abogados personales encontraran un documento en una habitación adyacente al garaje.

Puesto que no tenían la autorización necesaria para continuar con la búsqueda, dejaron de registrar la propiedad y al día siguiente acudió Sauber, abogado de la Casa Blanca con autorización, y encontró los documentos en un nuevo registro.

En la búsqueda estuvo acompañado de funcionarios del Departamento de Justicia y ambos «inmediatamente tomaron posesión de ellas», informa la Casa Blanca sobre este proceso de investigación que comenzó en noviembre, después de que varios documentos se encontraran en una casa del presidente y en su despacho del laboratorio de ideas Penn Biden Center.

La noticia llega dos días después de que el secretario de Justicia de Estados Unidos, Merrick Garland, anunciara la designación de un fiscal especial, el jurista de perfil conservador Robert Hur, que estudiará todos los papeles clasificados que se están encontrando.

El fiscal general estadounidense hizo el anuncio después de que el mismo jueves la Casa Blanca y el propio Biden confirmaran el hallazgo de nuevos documentos.

En una rueda de prensa el mandatario se refirió brevemente al caso y aseguró que el incidente se va a solucionar: «Todo se va a aclarar, estoy seguro», apuntó sobre un suceso que recuerda, aunque con muchas diferencias, a los papeles clasificados encontrados en la mansión del expresidente Donald Trump.

Trump (2017-2021) está siendo investigado por el Departamento de Justicia por acumular documentos clasificados en su residencia de Mar-a-Lago (Florida), que fueron descubiertos tras una redada del FBI.

Ni Trump ni Biden deberían haber tenido en su poder documentos clasificados de sus respectivas Administraciones ya que la ley obliga a que todos los registros presidenciales sean entregados a los Archivos Nacionales, pero la posesión de estos documentos de por sí no es delito, si no se demuestra que fueron ocultados a sabiendas.

En el caso de Biden fueron sus propios abogados quienes avisaron a las autoridades de que habían encontrado documentos clasificados.

Pero en el caso de Trump se descubrieron tras la redada, motivada por una petición de Archivos Nacionales (encargados de salvaguardar todos los documentos presidenciales) ya que llevaban más de un año tratando de recuperar registros que el expresidente se había llevado a su residencia personal.

Pese a las diferencias, los republicanos han tratado de equiparar ambas situaciones y sin duda tratarán de sacar provecho político a la crisis que este suceso va a suponer para el gobierno de Biden, de 80 años.

«¿Cuántos documentos clasificados más encontrarán en la casa de Joe Biden?», apuntaron este sábado en un mensaje a través de redes sociales los republicanos del Comité Judicial de la Cámara de Representantes.

Todo ello un día después de que enviaran una carta a Garland para anunciar que supervisarán las investigaciones del fiscal especial Hur y las hechas hasta ahora.

«Estamos supervisando las acciones del Departamento de Justicia con respecto al mal manejo de documentos clasificados por parte del exvicepresidente Biden, incluida la posesión aparentemente no autorizada de material clasificado en una oficina privada de Washington DC y en el garaje de su residencia en Wilmington», apunta la carta firmada por el presidente de este comité, Jim Jordan, congresista de Ohio.

En la carta exigen a Garland que entregue una serie de documentos relacionados con la investigación de Biden antes del 27 de enero y destacan el hecho de que los documentos se descubrieron justo antes de las elecciones.

Y es que, aunque el caso no se ha conocido hasta esta semana, fue el 4 de noviembre, cuatro días antes de las elecciones de medio mandato, cuando la oficina del inspector general de Archivos Nacionales se comunicó con el Departamento de Justicia y le informó que la Casa Blanca había encontrado documentos clasificados.

Joe Biden, en la rueda de prensa de este jueves en la Casa Blanca.

Un fiscal especial investigará los papeles secretos hallados en una residencia y una oficina de Biden

Mercedes gallego / R. P.

«Todo se va a aclarar, estoy seguro». Así respondió este jueves el presidente Joe Biden a los periodistas después de eludir el tema del hallazgo de los documentos clasificados de su época de vicepresidente de Barack Obama (2009-2017)  en su residencia privada en Delaware y en una antigua oficina en Washington. Con ese objetivo, el fiscal general de EE.UU., Merrick B. Garland, anunció el nombramiento de Robert K. Hur, un veterano fiscal que trabajó en la Administración Trump, para investigar cómo esos archivos secretos terminaron allí.

Es la segunda vez en dos meses que Garland nombra a un fiscal especial para investigar el manejo de material clasificado. En noviembre, asignó al fiscal federal Jack Smith supervisar los archivos que Donald Trump se llevó a su mansión de Mar-a-Lago (Florida) tras dejar la Casa Blanca.

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