Putin trata de impedir el desmoronamiento de las alianzas del espacio exsoviético

Rafael M. Mañueco MOSCÚ / COLPISA

INTERNACIONAL

Los presidentes de Kazajistán y Rusia, durante su reunión del lunes en Moscú.
Los presidentes de Kazajistán y Rusia, durante su reunión del lunes en Moscú. MIKHAIL KLIMENTYEVSPUTNIKK | EFE

Llega a Moscú el presidente kazajo para limar diferencias con su homólogo ruso tras los últimos desencuentros

29 nov 2022 . Actualizado a las 11:20 h.

La guerra en Ucrania y el malestar de Armenia por la «inacción» de Moscú ante Azerbaiyán, escenificado claramente con escándalo incluido el pasado miércoles en la cumbre de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC u ODKB en sus siglas en ruso), la llamada OTAN rusa, celebrada en Ereván, la capital armenia, han puesto en peligro la cohesión en el seno de las alianzas dentro del espacio exsoviético. Kazajistán es un pieza clave en todo ese entramado, ya que pertenece a la OTSC, a la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y a la Unión Económica Euroasiática (UEE).

El incidente con el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, los desaires del presidente kazajo, Kasim-Zhomart Tokáyev, hacia su homólogo ruso, Vladimir Putin, y los llamamientos de los sectores más recalcitrantes en Rusia a endurecer e incluso romper las relaciones con Kazajistán parecen haber aconsejado al Kremlin intervenir de urgencia para impedir el desmoronamiento de las alianzas con los países más confiables de su entorno.

Por eso, Putin puso toda la carne en el asador para convencer a Tokáyev de que su primer viaje al extranjero, tras su reelección, lo efectuara precisamente a Moscú. El jefe del Estado kazajo llegó a la capital rusa el domingo y este lunes fue recibido en el Kremlin por el presidente ruso, con quien participó además en otros eventos para el desarrollo de la mutua cooperación, incluida una conexión telemática con el Foro de Oremburgo ruso-kazajo y la celebración del 30 aniversario del inicio de relaciones diplomáticas entre los dos países.

El máximo dirigente ruso le propuso también a su invitado kazajo crear una «unión» entre Rusia y Kazajistán para la exportación de gas e incluir en ella a Uzbekistán.

Socio estratégico

Nada más reunirse este lunes en el Kremlin, Tokáyev le dijo a Putin que «para Kazajistán Rusia ha sido siempre y sigue siendo el principal socio estratégico». El presidente ruso respondió asintiendo y subrayando que «nuestras relaciones tienen un carácter especial». Ambos se esmeraron en mostrar sintonía para subrayar que están ya superados los recientes momentos agrios en las relaciones.

El pasado verano, en San Petersburgo, Tokáyev le dijo a Putin en la cara que no reconocerá nunca a «cuasi Estados» como las repúblicas ucranianas separatistas de Donetsk y Lugansk. Aquello fue antes de que Moscú se las anexionara junto con Jersón y Zaporiyia.

Más tarde en Samarkanda (Uzbekistán), el presidente kazajo le dijo a su homólogo ruso que su país siempre respetará la integridad territorial y la independencia de cualquier Estado y se atendrá a la carta de Naciones Unidas«, comentario que tampoco gustó mucho en Moscú. Finalmente, el miércoles en Armenia, el líder kazajo le soltó a Putin que «no debemos permitir que los fraternales pueblos ruso y ucraniano estén enfrentados durante décadas o cientos de años con rencores que no se curan». Tokáyev llamó a la «búsqueda colectiva conjunta de una fórmula de paz».