Un oligarca ruso afín a Putin reconoce haber «interferido» en las elecciones de EE.UU.

Miguel Palacio Wert NUEVA YORK / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Yevgeni Prigozhin (a la izquierda) se ganó el apodo de «chef de Putin» por los numerosos contratos de cáterin con el Kremlin.
Yevgeni Prigozhin (a la izquierda) se ganó el apodo de «chef de Putin» por los numerosos contratos de cáterin con el Kremlin. Reuters

Yevgeni Prigozhin, fundador del Grupo Wagner, ha advertido que seguirá interfiriendo en el futuro en procesos democráticos en Estados Unidos

08 nov 2022 . Actualizado a las 08:23 h.

La víspera de las elecciones legislativas en Estados Unidos, el oligarca ruso Evgueni Prigozhin, estrechamente vinculado al presidente Vladimir Putin, reconoció este lunes haber interferido en pasados procesos electorales estadounidenses y añadió que lo seguirá haciendo.

«Señores, lo hemos hecho, lo seguimos haciendo y lo haremos en el futuro», dijo Prigozhin, fundador de la fábrica de trolls de San Petersburgo y dueño del Grupo Wagner, la compañía de mercenarios que acumula un buen número de acusaciones de crímenes de guerra en África, Siria y Ucrania. El influyente «cocinero de Putin» (así se lo conoce porque su primer negocio fue organizar el cátering del Kremlin) es uno de los principales acusados por el fiscal especial Robert Mueller por su papel en la campaña del 2016 para hundir a Hillary Clinton y fomentar la victoria de Donald Trump.

En estas elecciones, el interés de Rusia en una victoria republicana podría ser todavía mayor dado que podría venir acompañada de una reducción del apoyo que EE.UU. da a Ucrania en la guerra contra el Kremlin.

Las declaraciones de Prigozhin llegan después de que, el pasado 6 de octubre el FBI y la agencia de ciberseguridad CISA publicaran un comunicado conjunto alertando sobre un posible intento de injerencia extranjera en el proceso electoral. En el memorando, las agencias federales explicaban que «actores extranjeros pueden crear y difundir de forma consciente narrativas sobre fraudes relacionados con votantes y papeletas, y otras informaciones falsas dirigidas a dañar la confianza en los procesos electores e influir la opinión pública en relación con la legitimidad de las elecciones».

De acuerdo con The New York Times, las campañas de influencia rusa en estas elecciones legislativas se han concentrado en las redes sociales conservadoras «Gab, Parler, Getter y otras plataformas novedosas que se congratulan de crear espacios sin moderación en nombre de la libertad de expresión». El analista de inteligencia Brian Liston aseguró al diario que el uso de ese tipo de plataformas permitía «operaciones mucho más segmentadas dado que quienes están en estas plataformas son generalmente conservadores, que al mismo tiempo son posiblemente mucho más receptivos a las teorías de la conspiración».

En los últimos meses, la figura del oligarca ha recibido renovada atención de los medios a razón de sus virulentas críticas a la estrategia seguida por el alto mando militar ruso en Ucrania. El ejército ruso no tuvo éxito a la hora de contener la contraofensiva del ejército ucraniano a principios de octubre, permitiendo a las fuerzas ucranianas recuperar una porción importante del territorio ocupado.