Petro le concede a Maduro la foto que buscaba pero le exige control sobre la frontera común

pedro garcía otero CARACAS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Gustavo Petro y Nicolás Maduro, durante su entrevista en el palacio de Miraflores, en Caracas
Gustavo Petro y Nicolás Maduro, durante su entrevista en el palacio de Miraflores, en Caracas EUROPAPRESS

En plena reanudación de relaciones, la falta de resultados comerciales es la queja de Colombia hacia Venezuela

03 nov 2022 . Actualizado a las 09:29 h.

La reanudación de plenas relaciones entre los Gobiernos de Colombia y Venezuela es un hecho, tras la visita a Caracas del presidente colombiano, Gustavo Petro. Sin embargo, resolver los problemas heredados de tres años de ruptura total de relaciones, y más de seis de distanciamiento, es otra historia. El mandatario colombiano pidió a su homólogo Nicolás Maduro «pasar de las palabras a los hechos» y «dejar que los empresarios sean los que dirijan la integración».

Petro concedió al gobernante venezolano lo que este deseaba: la primera visita, durante su controvertido segundo mandato, de un presidente de incontestable legitimidad democrática. Maduro, a cambio, tendrá que prestar atención, según Petro, a la frontera, fundamentalmente para «recuperarla, porque está en manos de las mafias y de organizaciones criminales». El presidente colombiano solicitó también a Maduro que se reactiven las labores de inteligencia conjuntas en la frontera común.

Desde la reapertura comercial de la frontera el 27 de septiembre, solo han pasado 2 millones de dólares en mercancías por los dos puentes que comunican Cúcuta (Norte de Santander, Colombia) con San Antonio (Táchira, Venezuela).

El pasado domingo, cuando se anunció la visita relámpago de Petro a Maduro, el ministro de Defensa de Colombia, Iván Velásquez, desvelaba que «se está yendo todo por las trochas [pasos ilegales]» y que «uniformados colombianos y uniformados venezolanos cobran por el paso».

El primer intento de una foto entre Petro y Maduro, el 27 de septiembre, fracasó por inasistencia de ambos mandatarios: el venezolano alegó preocupaciones por su seguridad para no acudir a la cita en la frontera común.

Invitación al regreso

El nuevo panorama político de América Latina también posibilita que Petro haya pedido a Maduro que retorne a la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que dejó en el 2008 para integrarse a Mercosur (del que tampoco forma parte ya), y haya ofrecido interceder ante los socios de la CAN.

La propuesta fue acogida por Maduro con mejor semblante que la de que regrese al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, que abandonó en el 2013. La visita de Petro, además, coincidió con el anuncio de la Corte Penal Internacional de que la investigación al régimen venezolano por los supuestos crímenes de lesa humanidad cometidos en 2014 y 2017 continúa, ante el déficit de esfuerzos del sistema judicial venezolano por presentar a los perpetradores de violaciones de derechos humanos ante la justicia.

Desde la oposición venezolana, Juan Guaidó advirtió a Petro de que debía «exigir elecciones libres en Venezuela, en vez de normalizar una dictadura», mientras el Departamento de Estado de EE.UU. le pidió que «trabaje con sus socios para promover un continente democrático y próspero», así como «la rendición de cuentas de aquellos Gobiernos que han roto las normas democráticas, como el régimen autoritario de Maduro».