Biden promete legislar a favor del aborto si su partido gana el Congreso

Mercedes Gallego NUEVA YORK / COLPISA

INTERNACIONAL

Biden saluda a una seguidora tras su discurso en el teatro Howard de Washington.
Biden saluda a una seguidora tras su discurso en el teatro Howard de Washington. LEAH MILLIS | REUTERS

El presidente busca movilizar a las mujeres de cara a las elecciones legislativas de noviembre, ante unas encuestas que anuncia la victoria republicana

19 oct 2022 . Actualizado a las 12:32 h.

¿Había que esperar a tres semanas antes de las elecciones para anunciarlo? Aparentemente, sí. Casi seis meses después de que se supiera que el Tribunal Supremo de EE.UU. iba a derogar la sentencia que garantizaba el derecho al aborto en todo el país, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha prometido que si su partido gana las elecciones legislativas del próximo 8 de noviembre, la primera ley que apruebe será para codificar un derecho que hasta ahora dependía de una sentencia del Supremo.

El mensaje es claro y Biden no tiene problema en decirlo con todas las letras: «Tenéis que salir a votar. Ya sabéis lo que está en juego». A las mujeres no les gusta que sus derechos reproductivos sean la moneda de cambio en estas elecciones, pero esa es la realidad. Desde que entró en vigor la decisión del Supremo, hasta dieciséis de los cincuenta estados del país han hecho efectivo el veto al aborto, de una manera o de otra, lo que afecta ya a 26,5 millones de mujeres en edad reproductiva.

En EE.UU. hoy día se puede dar el caso de que embarazadas en estado crítico llegan a urgencias sin que los médicos se atrevan atenderlas, por miedo a ser acusados de procurar un aborto. A pacientes que llevan años tomando ciertos medicamentos para la artritis o la osteoporosis se les niega porque las farmacias temen que sean utilizadas para acabar un embarazo, y eso es solo el principio.

Algunos candidatos republicanos al Senado prometen que si su partido gana el control de las Cámaras enmendará el caos federal que desató tumbar una sentencia de casi medio siglo de antigüedad, aunque lo harán con algo que puede ser un mal mayor: vetar el aborto a nivel nacional. «No tienen bastante con que las mujeres embarazadas tengan que viajar a otro estado del país para acabar con un embarazo indeseado, o incluso letal para su salud, sino que ahora quieren que tengan que sacarse un pasaporte para irse a Canadá», bramó el presidente.

Más argucias

Biden no se ha dejado ver mucho en la campaña electoral porque sabe que sus índices de popularidad son tan bajos que su presencia puede dañar a los candidatos, más que ayudarles. Lo que sí hace es utilizar el poder del Ejecutivo para recordar a los votantes progresistas quién defiende sus intereses.

El anuncio de la cancelación de la deuda estudiantil, que solo en su primer día ha recibido más de 8 millones de solicitudes, se considera otra argucia para favorecer a los candidatos demócratas en estas elecciones de medio mandato. Todos los pronósticos indican, sin embargo, que Biden no podrá cumplir la promesa que hizo. Las encuestas auguran una victoria de la oposición republicana en las dos Cámaras legislativas, lo que sería una tragedia para el veterano mandatario.

De por sí, la exigua mayoría que el Partido Demócrata ha sostenido sobre la Cámara Alta, salomónicamente repartida en las elecciones de hace dos años y decantada en favor de los demócratas con el voto de desempate que ejerce la vicepresidenta, le ha dejado muy poco margen de maniobra. La portavoz del Congreso, Nancy Pelosi, se enfrentó con quienes la acusan de no haber intentado legislar el aborto en estos últimos cuatro meses. «¿De verdad crees que hubiéramos conseguido el voto de diez republicanos? ¡Venga ya!», zanjó.